Severino De la Cruz es profesor bilingüe en la escuela chontal de Oxiacaque , en Tabasco, y enseña el quinto grado de primaria. Hoy, como la mayoría de los 22 mil maestros en el estado, asistió a las aulas, pero no dio clases.
Dice que la instrucción del sindicato es asistir “de brazos caídos” , así que se presentan en los salones, pero no imparten las materias.
Rodolfo Lara , secretario de Educación del estado, y el Tribunal de Conciliación y Arbitraje advirtieron el martes a los docentes que si faltaban al trabajo serían sancionados. Entonces, los profesores comenzaron a ir a las aulas, pero no han impartido clases.
Desde el lunes, más de 540 mil alumnos en el estado no han arrancado el plan de este ciclo escolar, porque el Sindicado Nacional de los Trabajadores del Estado (SNTE), el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación en Tabasco (SITET) y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM) no han alcanzado un acuerdo con las autoridades locales para un aumento salarial y el reparto de plazas.
“Últimamente los pagos quincenales no han sido a tiempo, nos depositan a la última hora de la tarde, ese es un derecho que tenemos nosotros; otra petición son las plazas, porque hay muchas que se quedan congeladas y no les dan salidas”, comenta el profesor Severino.
El gobierno local reconoce que el problema existe desde que el ex gobernador Andrés Granier estuvo en el poder y entregaba recursos extraordinarios a los líderes del magisterio. También, el PAN presentó una denuncia en contra de la sección 29 del SNTE, donde aseguran que de 2008 a 2012, el gobierno local entregó recursos a los maestros por más de 330 millones de pesos que no fueron comprobados.
























