En los próximos días, con el inicio el ciclo escolar 2012-2013, ingresarán a las aulas más de 26 millones de niños y jóvenes a cursar su educación básica, y con ello la Secretaría de Educación Pública habrá de realizar la entrega de los libros de texto gratuito, que como cada año realiza desde que el entonces presidente de la Republica, el Lic. Adolfo López Mateos, mediante decreto del 12 de febrero de 1959 dispuso la creación de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos.
Dicha práctica, que suma ya más de tres décadas en el país, ha contado en estos momentos con reflectores que antes no recibía ante el hecho de la gran cantidad de errores ortográficos e imprecisiones de que presentan los libros de texto gratuitos que se utilizarán en este ciclo escolar que apenas está por iniciar.
Fue el mismo secretario de Educación Pública, el Lic. Emilio Chuayffet, quien realizó el comunicado; motivado por la gran cantidad de errores en dichos libros, y ante el hecho de que los mismos no habrían de pasar desapercibidos, dio a conocer la noticia, que en caso de no hacerlo se habría develado en el transcurso del ciclo escolar 2012-2013.
Las palabras con las cuales enfrentó y a la vez trató de justificar hasta cierto punto la situación sobre los libros “que son un error imperdonable. Pero más error hubiera sido callarnos”, sólo vienen a caer en el discurso que sobre la educación en el país expresan nuestros gobernantes. Esas palabras también se pueden utilizar en otros contextos, como que el Estado mexicano por medio de sus órdenes de gobierno no ha podido dar cumplimiento a la obligatoriedad de la educación preescolar, sin embargo ahí reina la ignominia, la desatención y el olvido a la norma del Artículo 3 de nuestra Constitución.
Para tratar de solucionar la situación que se creó con los citados errores, la Secretaría de Educación habrá de repartir un folleto sólo a los docentes para que ellos junto con los alumnos en el aula de clase subsanen los errores correspondientes; afortunadamente para los profesores del país ellos no participan en la elaboración de los libros, pues en dicha situación seguro es que como siempre el Estado mexicano se habría deslindado de sus desatenciones y responsabilidades, y cargar sobre ellos estas cuestiones.
En este momento aún no existen personas que asuman públicamente la responsabilidad de dichos errores, o en su caso que la Secretaría de Educación señale a los mismos. Los titulares del sector educativo se han deslindado de tal situación manifestando que los libros que contienen los errores referidos fueron encargados para su impresión desde la administración anterior y con ello han evadido de la responsabilidad, lavándose las manos por tales equivocaciones.
Los libros de texto gratuitos que se utilizarán durante el ciclo escolar 2012-2013 serán el monumento a la falta de atención al sector educativo del país, un monumento que se multiplicará en millones y que se encontrara presente diariamente durante un año, y al cabo de éste se volverán parte del desarrollo de la educación en México, pasando posteriormente a ser los libros de los errores ortográficos.
El autor es director del Círculo Editorial de la Fundación Trascender A.C. Vínculo de Profesionistas. http://www.trascender.org.mx
























