Previamente platicábamos sobre, cómo te puedes exhibir como líder, la primera competencia fue la Visibilidad, hoy platicaremos tres más, de las cinco.

Preparación.

Muchos líderes son buenos en preparar la logística de liderazgo. Sin embargo, muchos otros no se preparan para los requisitos diarios que implica el liderazgo. Esto es una lástima, porque la mayoría enfrenta desafíos complejos, quejas y altas presiones para desarrollar metas sobre las que no tienen control.

De la misma manera como el ejercicio, involucra energía física, mental y emocional, el liderazgo es una “práctica de cuerpo completo” y requiere la preparación completa de la persona. La próxima vez que estés revisando la lista de cosas que aún te faltan por terminar, antes de un evento de liderazgo, pregúntate “¿Me preparé completamente para esto?”.

Confort.

Este punto está relacionado de muy cerca con la preparación, porque la incomodidad en el liderazgo se ve muy aumentada por la falta de preparación.

Para estar más cómodo como líder y que el resto te vea así, necesitas practicar (simplemente, repetir la preparación). Por “cómodo”, no nos referimos a feliz y relajado, sino a estar confinado en tu completa personificación de líder.

Hazte la siguiente pregunta: “¿Cómo demuestro que estoy cómodo con las responsabilidades y demandas del liderazgo?”. Busca dudas en tu mente o instintos que necesiten salir a flote alrededor de lo que sientas que debería estar pasando, en vez de lo que está pasando. Estos datos son valiosos y si es que no identificas tu falta de personificación y comodidad, el resto lo sentirá de igual forma.

Escuchar.

Una razón por la que el liderazgo moderno es duro, es porque un líder efectivo y moderno debe escuchar a otros. Aunque muy pocas personas se las arreglan para hacerlo, ésta podría ser una de las competencias más fáciles de demostrar, dado que puedes resistir la urgencia de hablar.

“¿Qué puedo hacer para decirme a mí mismo que escuche más?”. Es vitalmente importante que pienses en una entrada efectiva. Si no se te ocurre ninguna, esto podría significar una desalineación interna. Mmmm y hablando de escuchar, recuerdo.

Cierto día un pequeño campesino algo distraído llevó a su rebaño hasta Valle algo alejado del reino.

De pronto llegan hasta el valle donde escuchaba a, un grupo de extranjeros con apariencia muy fiera, los que acamparon precisamente donde él pastaba al rebaño.

Desde el primer momento observó una inusual actividad en los viajeros, tenían armas de guerra, estaban muy bien equipados, practicaban artes de guerra, etc. y ello llamó profundamente su atención.

Como quiera que pasaba desapercibido y era algo menudo, al grupo no le importó su presencia y fue mezclándose entre la muchedumbre, entablando conversación con ellos.

Así es como se enteró de que era un grupo de guerreros y de que estaban preparados para atacar al reino vecino esa noche. El reino vecino, pero si ése era su reino… y pensó en lo que tendría que hacer para evitar el ataque.

Tan liviano como era no tenía mucho chance de enfrentarse, por otro lado en el reino tampoco esperaban un ataque así, ellos siempre fueron pacíficos y nunca participaron de guerras.

Y también fue consciente que si partía para avisar del así tuviera tiempo de llegar, no tendrían tiempo para iniciar el contraataque o para preparar su ofensiva, no estaban preparados.

Así que en un momento evaluó la situación y no le quedó otra cosa que ir a presencia del rey invasor. Se presentó como emisario del rey vecino y dijo portar el Mensaje de su Rey, es decir llevaba un mensaje de Bienvenida y Concordia, comunicándole que en vista de que sabían que estaba de paso para ir a tierras más lejanas, estarían muy gustosos de tenerlos y celebrar su estadía, para lo cual habían preparado una gran bienvenida y que incluso sus soldados estaban preparados para escoltarlo como merecía.

Grande fue la sorpresa del invasor y le dijo que no sabía cómo se habían enterado de su paso por ese valle ya que aún no había enviado un emisario, pero que agradecía su bienvenida, excusándose por no poder asistir, ya que tenía que retirarse pronto.

Luego de ello el supuesto emisario del rey debió retirarse para alcanzar el mensaje a su rey.

Cuando se retiró, el rey agresor dio instrucciones a su comandante que iniciaran la retirada, ante la sorpresa del guerrero que pensaba que tendrían que atacar en lugar de dar la retirada.

El Rey agresor le dijo: No, no atacaremos debido a que el principal elemento de nuestra estrategia es la sorpresa y ya no tenemos eso. Ahora hasta los soldados nos esperan, así que lo mejor es emprender la retirada.

Moraleja:

No siempre el más débil tiene la mayor probabilidad de perder. Siempre es importante definir una buena estrategia, pero también se debe evaluar la del contrincante o de la competencia.

El factor sorpresa también puede ser usado contra nosotros, ¡SORPRESAAA!