Este día, el empresario Carsten Schloter, director general de Swisscom, la principal empresa de telefonía suiza, fue encontrado muerto en su domicilio en la región de Friburgo.

“La policía considera que se trata de un suicidio y se encuentra investigando las circunstancias exactas. Ninguna otra información será comunicada por respeto a la familia”, indicó un comunicado de prensa.

Por su parte, el presidente del Consejo de Administración, Hansueli Loosli, declaró, a nombre del Consejo de Administración, la dirección y los empleados del grupo, que “se encuentran profundamente consternados. Presentamos a la familia y sus allegados nuestras más sinceras condolencias”.

Schloter, de 49 años, separado y padre de tres hijos, nació en 1963 en Erlenbach, Alemania, aunque cursó sus estudios en París, donde pasó gran parte de su juventud.

Comenzó su carrera profesional en Mercedes-Benz en 1992 y pronto se pasó al sector de las telecomunicaciones al unirse al operador alemán Debitel, una antigua filial de Swisscom.

En el año 2000, comenzó a trabajar en Swisscom como director de la división de telefonía móvil (Swisscom Mobile), y en 2006 fue nombrado director general en sustitución de Jens Alder.

Bajo su dirección, Swisscom compró en 2007 la empresa italiana Fastweb por unos 4 mil 600 millones de euros.

En numerosas ocasiones la empresa intentó sin éxito dar un salto al extranjero e incluso el propio director general admitió haber pagado en exceso por Fastweb.

Sin embargo, estos contratiempos transalpinos no debilitaron al operador suizo, número uno en la industria de telefonía, gracias a una fuerte inversión en fibra óptica y la actualización de su red de telefonía móvil.

Tras la prohibición por parte de la Comisión de la Competencia (Comco) de la fusión entre Orange y Sunrise en 2010, Swisscom -controlado principalmente por la Confederación Helvética- se encontró sin competencia de su talla.

Schloter también pudo presumir del éxito masivo de Swisscom TV en el campo de la televisión digital.

La dirección de la empresa quedará ahora en las manos de Urs Schaeppi, responsable de Swisscom en Suiza.