Somos la sexta economía con menor desempleo entre los 34 países de la OCDE, información que suele presentarse como una buena noticia. ¿De veras lo es?
Las tasa de desempleo en España es 26.8% igual que la griega, la de Estados Unidos 7.6%. La tasa de desocupación de México – nosotros no le llamamos desempleo – fue de 5.09% para junio de este año según el INEGI. Somos la sexta economía con menor desempleo entre los 34 países de la OCDE, información que suele presentarse como una buena noticia. ¿Lo es?
¿Qué quiere decir esta tasa? ¿Que vamos bien? ¿Que hay pocos desempleados? Antes tendríamos que entender quiénes son los desocupados y quiénes los ocupados. México se apega a los lineamientos señalados por la Organización Internacional del Trabajo para la medición del desempleo que dejan cierto margen de maniobra, es decir, permiten que cada economía haga los ajustes necesarios en la medición para representar fielmente su mercado laboral.
En México los desocupados son los que “no están ocupados en la semana de referencia (cuando se hace la encuesta) y buscaron incorporarse a alguna actividad económica en algún momento del mes transcurrido”. Es decir, no basta con no tener empleo, sino que además hay que estar buscando uno activamente. ¿Quiénes son los ocupados? “Los que en la semana de referencia realizaron algún tipo de actividad económica”, trabajando por lo menos una hora a la semana, de manera independiente o subordinada, con o sin remuneración. Los ocupados y los desocupados se calculan a partir de la Población Económicamente Activa – población mayor de 14 años, que quiere y puede trabajar.
En el dato más reciente de México, este 5.09% de la PEA corresponde a 2,469,728 personas. ¿Es mucho o poco? “Pues depende”, será la típica respuesta. Por la forma en la que se calcula, podemos entenderla más como un indicador de la flexibilidad del mercado laboral, que como un indicador de la situación económica del país. A lo mejor es baja porque las personas no pueden darse el lujo de no tener un empleo, se tienen que emplear rápido y probablemente en lo que sea; no hay un sistema de prestaciones por desempleo y la red que apoya a los desempleados es frágil si es que existe.
En México tenemos otro grupo: los subocupados. Los subocupados ya tienen un empleo, pero quisieran tener otro adicional. En junio fue de 8.1% (de los ocupados), equivalente a 3.9 millones de personas aproximadamente. Es decir, hay más personas buscando un empleo adicional al que ya tienen, que las personas que no tienen ninguno. Esto nos da qué pensar. Casi 4 millones de personas quieren trabajar más. ¿Por qué será?
Y los informales ¿dónde están? No hay que confundir a los informales con los ilegales. Lo informal se refiere a la actividad económica que opera a través de los recursos de los hogares, pero sin constituirse como empresa. En junio fue 27.7% de los ocupados, más de 13 millones de personas. Casi una tercera parte de la población que está ocupada, lo está de manera informal.
Datos para pensar y para actuar. La tasa de desempleo es baja, pero no necesariamente es motivo de orgullo.
























