Siguiendo el modelo de la comisión investigadora creada el pasado 26 de junio para esclarecer la actividad del banco del Vaticano (IOR), el Papa ha creado una segunda comisión, que se ocupara de investigar y racionalizar la actividad económica del resto de los departamentos del Vaticano.

Su presidente es un revisor contable maltés, y su secretario con poderes ejecutivos es el sacerdote español Lucio Angel Vallejo Balda. Está formado por un total de ocho especialistas de seis nacionalidades, todos ellos laicos menos Monseñor Vallejo Balda. En ella figura un segundo español, el economista Enrique Llano.

 

En un breve documento manuscrito, el Papa Francisco establece como mandato de la comisión «continuar las reformas en las instituciones de la Santa Sede» para lograr la «simplificación y racionalización de los organismos existentes».

La tarea de la comisión incluye, según el documento del Papa, asesoramiento para «evitar gastos innecesarios, favorecer la transparencia en el proceso de adquisición de bienes y servicios, perfeccionar la administración del patrimonio mobiliario e inmobiliario, y operar con mayor prudencia en el ámbito financiero».

Pero a la vez que técnica, la comisión es investigadora, y el Papa ordena a todos los departamentos colaborar plenamente, al tiempo que levanta «el secreto de oficio y otras restricciones». La persona con poder para interrogar o solicitar documentos es Lucio Angel Vallejo Balda, «número dos» de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede, que se encarga de coordinar y revisar los balances de 230 entidades independientes.

El Papa Francisco se reunirá con la comisión, que empieza a trabajar este mismo viernes, a la vuelta de su viaje a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud.