El Instituto Federal Electoral (IFE) inició con los trabajos para elaborar el primer escenario de redistritación, que estará vigente para los próximos tres procesos federales electorales.

Se trata de la nueva geografía electoral del país.

 

El objetivo es mantenerla actualizada con base en el censo de población del Inegi más reciente, que en este caso es del 2010.

El secretario ejecutivo del IFE dijo que se podrían modificar aproximadamente 20% de las cabeceras distritales, es decir 60.

Reubicarlas le podría costar al Instituto Federal Electoral hasta 40 millones de pesos.

Edmundo Jacobo, secretario ejecutivo del IFE, indicó que “el costo, lo estamos calculando, es entre 30 y 40 millones de pesos, si se llegara a la movilización de estas 60 cabeceras”.

De acuerdo con el censo 2010 del Inegi, 31.1 millones de mexicanos migraron de una entidad federativa a otra entre el 2000 y el 2010.

Además con el crecimiento natural de la población, actualmente el 30 % de los distritos no están debidamente representados, dijo la consejera María Marván.

“El 30% de los distritos del país están sobre o subrepresentados, eso quiere decir que un diputado representa a más población o a mucha menos población y por eso es necesario hacer este ejercicio”, explicó.

En 2010, la población total censada en México fue de 112 millones 336 mil habitantes.

El IFE dividirá esta población en 300 distritos electorales.

Por lo que el tamaño de los distritos será de 374 mil 455 habitantes.

El primer escenario de la geografía electoral mexicana estará listo este jueves 18 de julio.

A partir del 19 de julio y hasta el 20 de agosto, los partidos políticos podrán presentar observaciones ante el IFE.

Después el comité técnico de redistritacion del IFE abrirá un periodo para la evaluación de las observaciones del 21 de agosto al 3 de septiembre.

La publicación y notificación del segundo escenario se hará entre el 4 y 5 de septiembre, es decir, se volverá a echar a correr el programa con las modificaciones pertinentes.

El 10 de octubre el IFE planea contar con el último escenario posible de la geografía electoral. Después tendrá que ser aprobado por el Consejo General del IFE.

“Si algún partido no quedase convencido que fueron atendidas sus preocupaciones o que hay algún sesgo en la propia distritación, entonces tienen la posibilidad de impugnarlo frente al Tribunal Electoral”, sostuvo la consejera Marván.

Con la redistritación, la autoridad electoral busca garantizar la igualdad del voto.