El jefe de la delegación Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo, negó hoy que exista autorización para instalar un casino en la colonia Polanco y aseguró que la documentación presentada para lograr la apertura del local “es presuntamente falsa”.
“No hay documentación que permita un casino de estas características. Suponemos que es presuntamente falsa la documentación”, declaró Romo.
El funcionario salió al paso de informaciones publicadas hoy por la prensa según las cuales las autoridades habían otorgado hace año y medio, “con total sigilo y discreción”, el permiso para instalar un casino en la calle Taine de ese barrio.
Polanco es una de las zonas más lujosas de la capital mexicana. Allí se encuentran los restaurantes más importantes, así como lujosos hoteles y numerosas tiendas de reconocidas marcas internacionales, en la llamada “milla de oro”.
Según registros de la Secretaría de Gobernación, en la capital mexicana están instalados 39 casinos, al menos cinco de ellos en la delegación Miguel Hidalgo.
El que se pensaba instalar en Polanco llamó la atención porque supuestamente iba a ocupar un predio de 1,200 metros cuadrados, por el sigilo en la tramitación de los permisos y porque en los últimos
días ha habido quejas de los vecinos del lugar.
Según el diario Reforma, que cita datos de la Secretaría de Gobernación, quien había recibido el permiso supuestamente era Arturo Rojas Cardona, hermano del llamado “zar de los casinos”, Juan José Rojas Cardona.
No obstante, en declaraciones a la emisora Radio Fórmula, Romo insistió en que tal permiso no existe en los registros oficiales, y anunció que las autoridades de la capital presentarán una denuncia contra las personas que estén “armando documentación falsa”.
“No se va a abrir un casino en esta zona”, aseguró, y señaló que el único permiso vigente en ese lugar es para instalar un restaurante.
El negocio de los casinos en México es uno de los sectores en que están incursionando grupos del crimen organizado para exigir a sus dueños el llamado “derecho de piso”, o extorsión.
El 25 de agosto de 2011 un total de 52 personas murieron durante un incendio en el Casino Royale, de la ciudad norteña de Monterrey, que fue provocado por un grupo de criminales que estaba
extorsionando a los dueños del local.
























