A pesar de la superación del aparentemente poco favorito Martinica por uno a cero, los integrantes de la selección canadiense se encuentran motivados ya que su próximo rival en la Copa de Oro será la mexicana, un gigante empequeñecido.

Pasado mañana, los aún dirigidos por Colin Miller se jugarán buena parte de sus aspiraciones para avanzar a los cuartos de final… Y confían en que podrán agravar la crisis tricolor.

El director técnico, quien será sustituido en agosto por el español Benito Floro, afirma que el choque con los verdes es “una fabulosa oportunidad” para recuperarse del mazazo anímico que significó caer ante los caribeños.

“Todos nos sentimos muy decepcionados por la forma en que perdimos”, añade. “No queremos poner excusas, pero estamos devastados por el resultado. Ahora debemos reagruparnos como equipo y reponernos a nivel individual”, ya que tendrán que ingeniárselas sin el delantero Randy Edwini-Bonsu, quien fue dado de baja por una lesión, y a quien le sustituirá Kyle Porter.

“Tenemos mucho carácter en este grupo”, presume Miller. [El inesperado revés] no fue por falta de esfuerzo. Los jugadores, en algunos casos, corrieron hasta el cansancio”, fórmula que repetirán ante México.