Ciudad de México.- Después de asesinatos de candidatos, actos de violencia contra ciudadanos y diversas irregularidades como quema de boletas en las elecciones de este domingo, militantes de los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) exhortaron a sus líderes a reconsiderar su permanencia en el Pacto por México.
Desde un principio, el panista Javier Lozano calificó de “ingenuo” que el dirigente Gustavo Madero confiara en que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) respetaría la equidad en las contiendas en 14 estados, dado que es el partido en el poder.
Ante lo anterior, el senador dijo: “Sólo la ingenuidad puede la sorpresa de que no le cumplieron con la promesa de ser muy respetuosos de los procesos electorales”.
Javier Lozano forma parte del grupo de panistas cercanos al anterior presidente de la república, Felipe Calderón Hinojosa; sin embargo, a pesar de que han votado a favor de las propuestas del convenio -como las reformas educativa y de telecomunicaciones-, ha criticado algunos de sus puntos y reclamado a Madero que no los consulte en la elaboración de iniciativas.
Por otro lado, durante la jornada del domingo, Madero denunció presuntas violaciones a la ley electoral de parte del PRI como compra de votos e intimidación a militantes y, este lunes, declaró que el PAN evaluará si se mantiene en el pacto o no.
“Lo tenemos que revisar, hacer las valoraciones y consideraciones, analizar cómo afecta, hacer un balance de costos y consecuencias del proceso electoral en el ambiente político para seguir haciendo acuerdos”, dijo a la radiodifusora MVS.
Asimismo, Cecilia Romero, secretaria general del PAN, se negó a emitir declaraciones sobre la postura del partido hacia el Pacto por México, al decir: “lo veremos después”.
En este sentido, Lozano consideró que con los eventos presentados ayer se comprobó que el PAN debe ser cuidadoso en los acuerdos que se establezcan con el PRI y el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, además de “redefinir” qué tipo de oposición busca ser.
“Lo sorprendente es que ahora Madero se diga sorprendido y ahora el problema lo tiene él. Cómo va a procesar esto, porque nosotros lo que le vamos a decir es ‘te lo advertimos, te lo dijimos’. Hoy nos aplastaron, nos engañaron, nos robaron en muchos lados las elecciones. ¿Y qué? ¿Nos sentamos como si nada hubiera pasado?”, cuestionó el legislador.
El PRI, “doble cara”
Dentro de la principal fuerza de la izquierda en México, el PRD, existen militantes que exigen a su dirigente, Jesús Zambrano, reconsiderar la relación del partido tras los comicios del pasado domingo.
En este sentido, el secretario general del PRD, Alejandro Sánchez Camacho, dijo que los acontecimientos en este proceso electoral presentaron violencia desde las campañas y cobraron vidas; la misma jornada electoral fue al estilo del viejo PRI, por lo que sostuvo que esos antecedentes son suficientes para que el pacto tenga un compás de espera y ya no continúe.
Cabe mencionar que, durante las contiendas electorales de ayer, el PRD registró la muerte de un líder regional en Oaxaca y de un coordinador de campaña en Zacatecas, hechos que se atribuyeron a violencia política fomentada por los priistas.
En tanto, la dirigencia del PRI niega tener responsabilidad en las agresiones contra militantes de otras fuerzas políticas o de irregularidades electorales y, en cambio, acusa a panistas y perredistas de haber violado la ley en algunas entidades.
Sánchez Camacho, integrante de la corriente perredista Izquierda Democrática Nacional (IDN), afirmó que no sólo su agrupación se opone a que el PRD permanezca en el Pacto por México, sino miembros de las corrientes Alternativa Democrática Nacional (ADN) y Foro Nuevo Sol.
Zambrano, líder de la corriente Nueva Izquierda, dijo que el PRD definirá cuál será su posición respecto del pacto cuando concluya el proceso electoral y existan resultados definitivos.
Por su parte, Sánchez Camacho reconoció que la Comisión Política Nacional del PRD aún no tiene una fecha para discutir el asunto, pero insistió en que la exigencia de algunas agrupaciones internas será que el partido se separe del pacto.
“Es una política de doble cara que tienen el PRI y Enrique Peña Nieto. La gentileza de una mesa del Pacto por México, y debajo de ella se ejecuta toda una estrategia electoral al viejo estilo del PRI, con violencia, compra de votos y control de los órganos electorales”, dijo.
La controversia en torno al Pacto por México se suscita tan sólo siete meses después de que fuera firmado por el gobierno federal y los principales partidos, así como semanas antes de que Peña Nieto envíe al Congreso sus propuestas de reforma fiscal y energética, que considera claves para su mandato.
























