Con un juego poco vistoso, pero con mucha contundencia, Tigres, con goles de Emanuel Villa y Danilinho, venció 2-0 a un Querétaro que sigue sufriendo con el tema de la porcentual.

El partido inició flojo de ambos lados, no se veía que alguno de los dos cuadros tuviera la iniciativa necesaria para hacer daño al rival, las llegadas eran pobres y de poca fuerza.

 

 

 

Las acciones mayormente se llevaban a cabo en el medio terreno, donde estaba muy trabado el juego, si alguno de los dos cuadros parecía salir de ese esquema, eran los Tigres, sin embargo, el motor del equipo, Lucas Lobos, lucía desenganchado debido a la imprecisión de sus pases.

 

Pero si algo le sobra a los felinos, son hombres que sepan resaltar cuando el panorama luce complicado, en esta ocasión, fue Emanuel Villa, quien en una gran jugada individual a los 40 minutos, se metió al área y cruzó el disparo para el 1-0.

 

Después de este gran gol, el encuentro mejoró considerablemente en el sentido de que los Gallos comenzaron a atacar mucho más, hicieron un mejor despliegue al frente, pero el descanso llegó para cortarles el entusiasmo por empatar.

 

Para la segunda mitad, los Gallos continuaron con su labor de ir al frente y buscar un resquicio para batir la portería de Palos, sin embargo, del otro lado de la cancha, estaba un muy bien parado conjunto norteño que no permitía nada.

 

Al más puro estilo de Ricardo Ferretti, Tigres se atrincheró en zona defensiva, dejó de buscar atacar y defendió su mínima ventaja a toda costa, sólo saliendo de su zona de confort para realizar un contragolpe.

 

Y la táctica les funcionó perfectamente, ya que además de que no permitieron que su portería fuera vulnerada, al 90, cuando los plumíferos más se esforzaban, apareció Villa en el área, hizo una gran jugada, sirvió para Danilinho y éste se encargó de dar la estocada final con el 2-0 en el marcador.