La reforma migratoria de Estados Unidos, aprobada ayer por el Senado de ese país es tardía, parcial e insuficiente, consideró el internacionalista Eduardo Rosales Herrera, profesor del posgrado de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM.

En un comunicado, aseguró que es tardía porque requirió 27 años, después de la de 1986, cuando el gobierno Ronald Reagan regularizó a casi tres millones de indocumentados.

 

Además, es parcial porque no conseguirá que los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos logren su estancia legal, pues impone requisitos, como haber llegado a más tardar el 31 de diciembre de 2011 y por tanto, no toma en cuenta a los que lo hicieron a partir de 2012. Así, de manera automática, medio millón de inmigrantes quedan fuera del beneficio, detalló.

Y es insuficiente, porque no tiene una visión de futuro, ni está acompañada de un programa de alto alcance de trabajadores temporales, lo que incluso perjudica a Estados Unidos, que carece de mano de obra, sobre todo en el campo, opinó el académico.