ÉTICA, HONORABILIDAD Y CAPACIDAD EN EL STJE
A propósito de la concesión de amparo otorgado a la francesa Florence Marie Cassez Crespín por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, más allá de la comprensión en el sentido de que el estudio del caso atendió a violaciones constitucionales (derechos humanos), sin que la sala del máximo tribunal del país pudiere ocuparse de tratar asuntos relativos a garantías de legalidad (procedimiento) y partiendo de la premisa fijada por el señor Procurador General de la República JESÚS MURILLO KÁRAM, respecto de la necesidad de apresurar la implementación del nuevo sistema de justicia penal (acusatorio adversarial), en el estado de Michoacán surge también la necesidad de que la ciudadanía tenga certidumbre respecto al actuar del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, respecto de los asuntos que son sometidos cotidianamente a su justipreciación; de allí que en estas fechas en que se vislumbra la elección del magistrado o magistrada que presida los trabajos del Poder Judicial, no podemos considerar que esa directriz recaiga en funcionarios carentes de ética en el servicio del poder judicial, como lo pretende el magistrado JUAN ANTONIO MAGAÑA DE LA MORA de dudoso historial, pues bastaría poder tener acceso a su hoja de servicio para poder enterarnos a ciencia cierta de las múltiples quejas que como servidor público del poder judicial ha recibido, pero que por complacencias de amigos, ninguna ha sido sometida a trámite ante el órgano de vigilancia del Consejo del Poder Judicial; se rumora también que el nombre de tal profesionista también se menciona dentro de la averiguación previa que se instruye a raíz de la investigación del desfalco habido en el Juzgado Primero de lo Penal de Morelia, por lo que resultaría indispensable que de ser así, quienes tienen que tomar esa decisión tuvieran las precauciones indispensables del caso para tener la certeza de que, quien pudiera dirigir los destinos de un poder del estado, en efecto pueda gozar de buena reputación. En estos tiempos de perplejidad judicial, bien caería una reflexión al respecto de todos aquellos que en sus manos tienen las decisiones para pretender un mejor y más justo Michoacán.