Tres miembros de dos bandas de traficantes de armas fueron sentenciados en Nueva York tras vender más de 100 armas ilegales, incluidas algunas de asalto y ametralladoras, a un agente encubierto.
El fiscal del condado de Manhattan, Cyrus Vance, informó hoy de que el hispano Wilson Laboriel, de 23 años, fue sentenciado a 30 años de prisión y a cinco años de libertad supervisada luego de que un jurado le hallara culpable el pasado 6 de junio.
Por su parte, Darío Wynerman, de 22 años e identificado como líder de la banda de la que formaba parte Laboriel, deberá cumplir 20 años de cárcel y cinco años de libertad supervisada, sentencia que se le impuso luego de que se declarara culpable el pasado 6 de mayo por venta y posesión de armas.
El grupo que lideraba Wynerman vendió 40 armas, cinco de ellas de asalto y ametralladoras, así como municiones, al agente encubierto en un periodo de diez meses.
Otro de los acusados, Mitchell Collins, de 65 años, deberá cumplir once años y medio de prisión y cinco años de libertad supervisada tras declararse culpable, también el 6 de mayo, por cargos de ventas y posesión, de acuerdo con un comunicado de prensa del fiscal Vance.
Un cuarto implicado en el caso, Sampson Taylor, de 34 años, también se declaró culpable el 6 de junio de este año, y será sentenciado el próximo 27 de junio.
El comunicado indica además que Collins, Taylor y otro implicado en el caso vendieron 73 revólveres y pistolas semiautomáticas, así como municiones, en un edificio de apartamentos en el vecindario de Harlem, en Manhattan.
























