En poco menos de un año de haber tomado posesión como presidente de México, Enrique Peña Nieto, se posiciona en el exterior con una imagen de seriedad, capaz de respetar hasta los compromisos heredados por la administración de su antecesor, el panista Felipe Calderón Hinojosa. Basta ver el asunto de PEMEX y Galicia. A pocos meses de dejar el poder, el todavía  presidente Calderón signó una serie de acuerdos con Astilleros de Galicia para  la construcción de una serie de floteles (barcos hotel con un costo de 190 millones de dólares cada uno) que motivó el desplazamiento físico del presidente electo Peña Nieto, después de julio de 2012, para cerciorarse de las cuentas pendientes que él estaba recibiendo.

Dentro de la agenda del  presidente Peña Nieto se ha dado  certidumbre a las relaciones de México con España en tiempos que el país ibérico recibe un duro revés en sus inversiones en distintas economías latinoamericanas.

Por ello es que México ha hecho un punto y aparte. En respuesta, la prensa ibérica se ha volcado a informar acerca del país azteca, de tal forma, que todos los días en radio, televisión y prensa escrita figura una nota informativa al respecto.

El mismo periódico La Razón expuso una valoración al público español acerca de la actuación del presidente Peña Nieto y su impulso “a una ley para evitar monopolios en las telecos”.

La reforma en las telecomunicaciones fue aplaudida con beneplácito en España. Peña Nieto obtuvo la más alta valoración en dicho periódico (La Razón, portada, jueves 2 de mayo de 2013) y además con una flecha hacia arriba señalando que su imagen irá en constante ascenso.

En los subsecuentes días, nuevamente México y su presidente coparon las noticias  relatando la visita de Núñez Feijoo a la ciudad de México para una entrevista con el mandatario, en la que el gallego le propuso que PEMEX compre acciones de algún astillero privado de Vigo.

De esta forma, a los pocos días del encuentro,  los periódicos El País, La Voz de Galicia, El Mundo, La Razón y ABC informaron ” que la empresa pública mexicana PEMEX compra la mayor factoría naval de Galicia”.

Nuevamente se dio la señal de respeto a los compromisos. PEMEX controlará el 51% del astillero Hijos de J. Barreras de Vigo, la mayor factoría naval de capital privado en Galicia.

El periódico El Mundo destacó que “México tendrá más barcos gallegos y Galicia, más inversión mexicana”.

Hacia el exterior, el presidente Peña Nieto está dando muestras de seriedad. Cada día su posicionamiento  crece en España y  lo hace en otras partes de Europa y Asia.

La prensa valora con acierto el cambio en la política exterior del país azteca, tan absolutamente radical, con la finalidad de salir rápidamente del ostracismo de los últimos tres sexenios e ir en busca del liderazgo regional.

La reciente reunión del G-8 en Irlanda fue nuevamente una muestra de ello. El canal 24 horas de Televisión Española destacó el papel que como invitado tuvo el presidente Peña Nieto para refrendar que “el país está dispuesto a sumarse a los acuerdos para luchar contra el fraude y la evasión fiscal”.

De acuerdo con el Brookings Institute, cada año los países pobres pierden  160 mil millones de dólares por los impuestos que no pagan las empresas con filiales en sus territorios.

A esta evasión fiscal se suman aproximadamente 11 billones de dólares escondidos en diversos paraísos fiscales provenientes de fortunas individuales.

A COLACIÓN

Sin lugar a dudas ha sido el encuentro de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, con su homólogo en tierras mexicanas lo que  ocupó sendos titulares.

The New York Times afirmaba que “los estadounidenses están desconcertados porque la nueva administración mexicana ha impuesto duras restricciones a su capacidad de acción al sur del río Bravo” y The Washington Post adelantaba una “alianza sin precedentes contra los cárteles de la droga de México puede estar en peligro”.

No obstante, el periódico ABC resaltaba las buenas relaciones entre México y Estados Unidos tras muchos años de desatinos.

Los espaldarazos se suman del exterior y lo hacen hasta en las perspectivas económicas.

El periódico Expansión, de España, ventiló el 9 de mayo pasado que la calificadora Fitch “elevó las calificaciones soberanas de México para reflejar los fuertes indicadores macroeconómicos del país y un compromiso mayor que el anticipado del nuevo Gobierno y del Congreso para aprobar reformas estructurales”.

La calificadora destacó que, pese al débil desempeño económico de Estados Unidos, el principal socio comercial de México, el promedio de crecimiento de tres años de este país llegó a 4.5 % en 2012.