La policía turca desalojó nuevamente en las últimas horas de la tarde del martes la plaza Taksim en Estambul, poco después de que regresaran a ella miles de manifestantes.

En la mañana, centenares de agentes habían invadido la plaza para desalojar, con bombas de gas lacrimógeno y chorros de agua, a los manifestantes. Miles de manifestantes habían regresado horas después y la policía pasó a ocupar posiciones laterales después de una jornada de violenta represión a los grupos manifestantes.