Desde el Pacto por México el PRD impulsará una reforma energética que modernice y eficiente la operación de Petróleos Mexicanos sin que se modifique el artículo 27 constitucional, advirtió Jesús Zambrano, presidente nacional de ese instituto político.
En consecuencia, el Partido del Sol Azteca sentenció que no permitirá que el PRI y el PAN quieran echar adelante solos una reforma que ponga en riesgo la rectoría del Estado sobre la paraestatal.
“Si el PAN y el PRI quieren sacar una reforma energética sin la participación del PRD, esto no va a funcionar. Lo anticipo, un acuerdo entre dos contra otro no va a funcionar”, dijo Zambrano mediante un comunicado de prensa en el que reiteró que la base del Pacto por México es conjugar la voluntad y los acuerdos entre las tres principales fuerzas políticas en beneficio del país.
“Nosotros hemos planteado en el terreno de la reforma energética ocho grandes ejes rectores partiendo de la absoluta convicción de que México requiere una reforma energética profunda, que tenga como condición la propiedad de los hidrocarburos para el país, como está establecido en los acuerdos del Pacto por México” y como lo hemos planteado, que se convierta a Pemex en una empresa de carácter público, competitivo con parámetros de calidad internacional, agregó.
Destacó que el PRD está dispuesto a discutir en primer lugar “sin modificar el 27 constitucional” medidas que fortalezcan las finanzas de Pemex.
Una primera opción, a ojos del perredista, sería una reforma hacendaria que reduzca la carga fiscal a la empresa petrolera, a la cual se le retiran 70 pesos de cada 100 para soportar la hacienda nacional.
Admitió que ninguna empresa pública o privada puede soportar una enorme carga fiscal como la que se le impone a Pemex, por lo que insistió en la necesidad de replantear ese esquema y soportar mejor la hacienda pública combatiendo la evasión fiscal de los grandes corporativos, que llega a ser del orden de los 500 mil millones de pesos.
También sostuvo que el PRD no rehúye los debates pero en el tema de la reforma energética la postura de su partido es clara y contundente: “no a la apertura de capital privado en los negocios hoy exclusivos del Estado mexicano y avanzar en una reforma que acabe con los regímenes especiales”.
“Mantenemos el compromiso de ir a la construcción de acuerdos, pero en aras de lo que nosotros vemos que significaría matar la gallina de los huevos de oro privatizando Pemex, no le vamos a entrar”, abundó.
























