Vladimir Aguilar García, secretario de Planeación del Partido de la Revolución Democrática, aseguró que los partidos de oposición debe revisar con sumo cuidado los acuerdos de índole económico que Enrique Peña Nieto signó con su homólogo chino, Xi Jinping, durante la reciente visita que realizó éste a nuestro país, pues una apertura comercial indiscriminada como la que propuso el presidente mexicano puede resultar altamente riesgosa para la planta productiva nacional.
El funcionario perredista indicó que el que un país como México, que se encuentra en franca desventaja frente a China respecto a la balanza comercial entre ambos, se haya comprometido a abrir aún más sus fronteras a la economía más poderosa del mundo, no es la decisión más acertada que el gobierno mexicano haya podido tomar, sobre todo cuando por todos es sabido que el éxito de dicha nación se basa en la comercialización de productos de bajo costo y de mala calidad, muchos de ellos “piratas”, ante los cuales es imposible competir.
Aguilar García indicó que lograr, como pretende el gobierno mexicano, que la relación entre ambos países sea equitativa, lo primero que se tendría que hacer es obligar a China a eliminar las tácticas de competencia desleal que la caracterizan en muchos rubros.
“Habrá que abrirle los ojos a Peña Nieto y decirle que aunque se quiera convencer a sí mismo de lo contrario, México es un nación emergente y China la primera economía a nivel global, por lo que cualquier trato, convenio o intención comercial que se firme siempre resultará desventajosa para nuestro país.
Para el también consejero nacional del sol azteca, la promesa del presidente Xi Jinping de adquirir mercancías mexicanas por una cifra cercana a los mil millones de dólares durante los próximos años resulta una inversión ínfima e insuficiente para compensar el saldo negativo para México en la balanza comercial, que es de alrededor de 13 mil millones de dólares.
Asimismo, Vladimir Aguilar exigió a Enrique Peña Nieto, a los titulares de Hacienda, Economía, Energía, Pemex y demás dependencias involucradas, aclarar el alcance y los riesgos que conlleva la declaración conjunta de 33 puntos en la que se basarán las relaciones comerciales México-China durante el presente sexenio.
“A primera vista los 12 memorandos de entendimiento en materias energética, petrolera, de infraestructura, minera, industrial y comercial que el gobierno chino le pudo sacar a Peña Nieto, parecen la abierta pretensión por hacerse de los energéticos de México, por ello esperamos que los compromisos que se han hecho al respecto no transgredan la legislación vigente”, finalizó.























