Los pasos de Javier Hernández eran ligeros, alejados del estrés y liberados de cualquier angustia. Los de sus compañeros eran idénticos. La felicidad con las sonrisas han vuelto al seno del conjunto tricolor al saberse líderes del hexagonal final de la Concacafy con el pase mundialista en los botines.De buen humor, tranquilo, El Chicharito platicó las sensaciones tras el triunfo en Kingston. Por la mínima, pero victoria al fin. Tres dolorosos empates fueron sepultados en el Mar Caribe únicamente para poner la mira en “victimar” a Panamá.

“Ahorita estamos disfrutando la victoria, tenemos dos días nada más para pensar en Panamá, pero estamos contentos, felices”, describe el atacante de la Selección Mexicana. “Estamos viendo qué tenemos que mejorar, como lo he dicho siempre, ganemos, perdamos o empatemos hay que mejorar”.

El conjunto nacional había recibido fuertes críticas, previo a su duelo ante los Reggae Boyz. La incapacidad de los verdes para ganar en 2013 era cada vez más aguda. Salir con el 0-1 a su favor del estadio Nacional de Jamaica recuperó la confianza del Gigante de Concacaf, en el inicio de su camino rumbo a Brasil 2014.

Hernández, por eso, afirma que vencer a los jamaicanos no fue un triunfo cualquiera o que simplemente sirve para mejorar en las estadísticas. Su beneficio colateral fue que otorgó elementos para mantener la ruta de trabajo que el Tri había seguido a través de la eliminatoria hacia la Copa del Mundo.

“Es fundamental, esta victoria nos da más que tres puntos, nos da para seguir confiando en el camino que veníamos siguiendo”, considera el carismático atacante del Manchester United. “En los tres partidos anteriores nos sacaron el empate, cuando siempre tratamos de ganar”, sentencia.

“Estamos dando el 100%, aquí no hay héroes ni culpables, se trabaja en equipo, todos sabemos que tenemos que dar el corazón, tener la mejor actitud dentro y fuera de la cancha”.

De ahí la sensación de felicidad que hoy tiene en el rostro.