Durante varios años, el Parque Nacional “Barranca del  Cupatitzio” fungió como centro de acopio de pilas desechables, campaña que se suspendió en 2011y desde entonces, permanecieron en ese centro turístico, poco más de 264 kilos de pilas, con el riesgo latente de contaminar los ecosistemas; finalmente dichos residuos fueron llevados a la empresa chocolatera Moctezuma para su resguardo y posterior entrega a una empresa recicladora.

Nancy Álvarez Herrera, quien encabeza una campaña de concientización ambiental denominada “Cuida tu ambiente y vive lo verde”, es quien intervino de manera directa con el departamento de Educación Ambiental y el presidente del patronato del Parque Nacional, Heliodoro Cuiris Pérez, a fin de realizar los trámites para la entrega de las pilas, y evitar una grave contaminación en ese lugar donde permanecieron almacenadas durante cuatro años.

Y es que las pilas, al ser desechadas se oxidan con el paso del tiempo por la descomposición de sus elementos y de la materia orgánica que las circunda, lo que provoca daños a la carcasa o envoltura y, por consiguiente, la liberación al ambiente de sus componentes tóxicos a los suelos cercanos y a los cuerpos de agua superficiales o subterráneos.

La mayoría de los componentes de las pilas son tóxicos, entre ellos, Carbón, Zinc, Níquel, Litio y Cadmio, por lo que al ser usadas, se convierten en residuos que se oxidan al paso del tiempo y consecuentemente contaminan el medio ambiente. Se calcula que en México se desechan más de 35 mil 500 toneladas de pilas anuales, por ello la importancia de crear conciencia para reciclar y reducir el uso y como alternativa, recargables.