Una economía competitiva no se puede construir exclusivamente sobre la base de la liberalización comercial y de que unos cuantos sectores, los beneficios deben distribuirse de manera equitativa, afirmó la coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD, Silvia Estrada Esquivel tras señalar que la pobreza y desigualdad a nivel mundial, latinoamericano y en el caso de México, constituyen el principal riesgo para la estabilidad económica y social.
Ante el panorama actual, la líder de la bancada perredista en la LXXII Legislatura de Michoacán consideró, es prioritario revalorar a los ciudadanos como el centro no sólo en el diseño de las políticas económicas y sociales de cada país, sino también como un principio básico en las relaciones comerciales y financieras internacionales.
La globalización abarca prácticamente a todos los países, se está dando a una velocidad vertiginosa y está cambiando no sólo las relaciones de los intercambios comerciales, la producción y las inversiones, sino también las características y estilos de vida de las personas y de las sociedades.
Si bien la globalización es una realidad ineludible, irreversible y multidimensional ya que además de lo económico, impacta en lo político, lo social, la cultura, los valores éticos, el medio ambiente y en todo el marco legal e institucional, explicó que ello ofrece grandes oportunidades de desarrollo y progreso para los países que tienen las condiciones y políticas adecuadas para aprovecharlas; pero, al mismo tiempo conlleva graves riesgos de creciente marginación, pobreza, destrucción de valores sociales y culturales y daños al medio ambiente en los países que no cuenten con las condiciones y elementos necesarios para capitalizar tales oportunidades.
Silvia Estrada mencionó que en nuestro país la integración a la economía mundial ha generado beneficios en algunas regiones y sectores económicos, pero de la misma manera tampoco han ayudado en forma significativa a resolver los problemas más apremiantes de pobreza, marginación, distribución del ingreso, deterioro ambiental y desigualdades regionales.
México tiene numerosas tareas pendientes para obtener, incluso con los riesgos y limitaciones que impone la globalización actual, beneficios sustancialmente mayores a los registrados hasta ahora. Dentro de estas destacan: la falta de competitividad internacional de la gran mayoría de las empresas nacionales, la desarticulación de la planta productiva nacional, las reformas pendientes en sectores clave de la economía, la debilidad de las instituciones y del marco jurídico que se traducen en un Estado de Derecho muy deficiente, entre otros.
La diputada local del sol azteca por el distrito de Lázaro Cárdenas puntualizó “la globalización puede marginarnos si no fortalecemos nuestra competitividad-país”. Desde hace 20 años, México inició una serie de importantes reformas estructurales y algunos de sus beneficios son incuestionables; sin embargo, se han concentrado en unos cuantos sectores y empresas.
Lo anterior debido a que hemos tenido una liberalización y reformas parciales e incompletas, sin programas integrales de desarrollo de mediano y largo plazos, sostuvo Silvia Estrada al resaltar que la mundialización de México ha desarrollado la concentración de la producción, el intercambio comercial, las decisiones, el progreso tecnológico y la riqueza en unos cuantos países y en pocos cientos de empresas.
Enfatizó que lo anterior trae repercusiones negativas que van desde la creación de “nuevos pobres” y la migración masiva de gente de países en desarrollo. Además la marginalización de las naciones y regiones pobres se acentúa debido a la disminución notoria de la inversión extranjera y la transferencia de tecnología.
Al hacer un análisis sobre la situación actual, Silvia Estrada explicó que culturalmente la globalización podría “pasar de lado por el México multicultural, sin modificar su actual estado de marginación económica y social”, o repercutir en las comunidades étnicas de dos maneras opuestas.
El proceso de globalización se acelera y las economías de los mercados sobresalientes han crecido más que las de los países desarrollados, con consecuencias positivas para el desarrollo de sus mercados de capital, y la inversión, subrayó la diputada perredista.
Silvia Estrada destacó que México es uno de los mercados sobresalientes más globalizados, por su tamaño, por la sofisticación de sus mercados financieros -tanto dentro como fuera del país- y por la participación extranjera en su sistema financiero, por lo que los esfuerzos y acciones que se realicen deben ser enfocados a combatir la pobreza,
Finalmente consideró apremiante qué las políticas públicas deben ser encaminadas a beneficiar a la población, generar fuentes de empleo que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, brindándoseles oportunidades para ingresar al campo laboral en donde las remuneraciones que perciben sean acordes a las necesidades actuales.
























