La Secretaría de Hacienda redujo su previsión de crecimiento económico para este año de 3.5 a 3.1%, después de que se informó que en el primer trimestre del año apenas avanzó 0.8% (2.2% medido con cifras corregidas por efecto de calendario).En conferencia de prensa, el subsecretario de Hacienda y Crédito Público, Fernando Aportela, destacó que una desaceleración en el primer trimestre del año fue el principal motivo de la reducción.

“Cuando se dio la conferencia de los resultados trimestrales de finanzas públicas no se conocían tres datos fundamentales, que es la producción industrial, que tuvo una caída significativa; el IGAE -Indicador General de Actividad Económica-, que conocimos hoy; y el PIB (Producto Interno Bruto) trimestral que conocimos hoy.

“La estimación de crecimiento que nosotros teníamos para el PIB de este trimestre era de uno por ciento, incluso en su reporte de inflación, Banco de México tenía 1.1%, estamos marginalmente abajo en el 0.8% y esos son los elementos adicionales que nos confirman que hoy la meta, dado lo que se conoció en el primer trimestre, el pronóstico es mas consistente con un 3.1%, que con un 3.5%”, explicó.

Hacienda reconoce que a pesar de que la economía mexicana continúa expandiéndose, registra un menor ritmo que el que tuvo el año pasado.

El crecimiento del PIB de enero a marzo de 0.8%, es el menor avance en más de tres años a tasa anual. La serie corregida por efectos del calendario muestra que en el primer trimestre la economía mexicana avanzó 2.2% anual y también es el crecimiento anual más pequeño en tres años.

La economía se debilitó en el primer trimestre porque no se escapó de la tradicional desaceleración de principios de sexenio, consideró Alfredo Coutiño, director para América Latina Moody’s Analytics.

“Más allá del efecto estacional de la Semana Santa, la desaceleración económica se explica tanto por los efectos del cambio de gobierno como por la debilidad externa”, dijo.

Dijo que el efecto de la debilidad externa se debe a los recortes automáticos en EU, que retrasaron el cruce de camiones mexicanos con exportaciones hacia su principal mercado foráneo.

Para Alejandro Cervantes, economista de Banorte-IXE, la desaceleración del PIB en el periodo referido obedece a un efecto estacional, pues el periodo vacacional de Semana Santa limitó la producción agregada de la economía mexicana en relación al año anterior.

El subsecretario Aportela señaló que un menor crecimiento económico impacta el desempeño de los ingresos y en el gasto, y con menores recursos disponibles para solventar el gasto entonces se usará el Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros, que cuenta con 27 mil millones de pesos; después se tendrían que hacer ajustes al gasto.

El funcionario descartó que los servicios y programas sociales del gobierno se vean afectados.