Una compañía constructora de Belice decidió derribar una de las pirámides más grandes en un complejo de ruinas mayas, dañándolo de manera permanente en el país vecino, Belice.
Jaime Awe, jefe del Instituto de Arqueología beliceño, explicó que el templo de Nohmul fue arrasado por una empresa de construcción de carreteras en busca de grava para relleno de rutas.
Con una antigüedad de más de 2,300 años la pirámide databa de tiempos precolombinos sin embargo ahora todo ha quedado reducido a un pequeña parte del centro de la templo.
La ahora inexistente piramide era el centro ceremonial maya más importante de Nohmul, una región que queda en el norte del país, muy cerca de la frontera con México.
Desafortunadamente, arqueólogos afirman que no se trata del primer caso de destrucción de ruinas mayas.
“La demolición de montículos mayas para rellenar carreteras es un problema endémico en Belice”, señaló el profesor Normand Hammond en declaraciones a una agencia de noticias.
























