No cabe duda que el proyecto de la reforma financiera sea una de las grandes reformas estructurales que el país requiere; por ello, todos los partidos la avalan y será aprobada en un periodo extraordinario, pasando las elecciones del 7 de julio o a partir de septiembre.

Hay optimismo, pero no habrá de ninguna manera medidas jurídicas que pretendan forzar a los bancos a otorgar crédito con recursos que existieron en el pasado, como los cajones, en el que estaban obligados a prestar un “equis” porcentaje de su cartera total a sectores como agropecuario, hipotecario y empresas.

Tampoco se pondrán límites o porcentajes máximos que podrán invertir en instrumentos gubernamentales, pero sí se fortalecerá a la CNBV, a fin de que establezca límites en casos particulares y una mayor supervisión sobre la cartera.

La meta sí es sacar a los bancos de su zona de confort e incrementar los créditos a las Pymes, con una banca de desarrollo fortalecida y mayor competencia para que bajen las tasas.

Habrá también mayor seguridad jurídica para que los bancos puedan ejercer sus garantías por lo que entre las leyes que se modificarán está la de concursos mercantiles, que como es evidente en el caso de Mexicana, presenta hoy severos problemas de implementación.

Dentro de los aspectos más relevantes, se buscará el incentivar a la banca nacional a que preste más y a mejores tasas; los porcentajes de participación del crédito en la actividad económica mexicana son mucho más bajos.

Pudiera obedecer a varios factores, pero el más importante es que a pesar de que las instituciones de crédito mexicanas están muy bien capitalizadas, actúan con mucha cautela, porque en el ambiente financiero quedan cuestiones por resolver; una de las más importantes es que no hay certeza jurídica en las controversias que tienen los bancos con sus clientes y, por eso, los banqueros piden tribunales especializados para ser más expeditos los procesos judiciales.

En el sector hipotecario, si un cliente deja de pagar su hipoteca, el proceso para que la institución que la otorgó pueda recuperar el inmueble toma demasiado tiempo (cerca de 2 años).

Los banqueros también exigen que se cree un buró de crédito universal para poder conocer el nivel de apalancamiento de los solicitantes de crédito; al día de hoy existen muchas instituciones que prestan dinero, por ejemplo, contra el pago de nómina, y este tipo de créditos no quedan registrados en ningún lado.

Para un banquero es clave el poder calcular la solvencia de sus clientes.

Los bancos tendrán que hacer un esfuerzo para incrementar los niveles de bancarización a nivel nacional, ya que existen todavía muchas poblaciones que no cuentan con servicios financieros.

EPÍLOGO

Hay que reconocer la honestidad de Fausto Vallejo, que sintiendo que su salud estaba siendo un factor determinante para no dar toda su capacidad al gobierno y a sus gobernados, decidió por indicaciones médicas ausentarse por noventa días. Insistimos, Ana Brasilia Espino se merece una delegación, experiencia la tiene, capacidad también y su institucionalidad está a prueba de fuego; no hay que buscar más. Pues parece que el próximo 16 del presente mes, llegará el nuevo delegado del IMSS quien trae todo el apoyo de Los Pinos para detectar la problemática que pudiera existir en esa grande y noble Institución. La experiencia política de Jesús Reyna se ha sentido en el gabinete estatal ya que deben entender que él es quien gobierna actualmente y no hay vuelta de hoja. Bien por Víctor Silva quien consiente de las necesidades de la población más vulnerable, ha acudido personalmente a diferentes municipios para cumplir el cometido de la SEDESOL. No hay duda de que Mayra Castañares y Hugo Palomares son los funcionarios de toda la confianza de Wilfrido Lázaro Edil Moreliano, quienes atienden contacto y sentido social de las necesidades de grupos sociales locales; así como el secretario administrativo Miguel Ángel  Guzmán Huerta quien es otro de los que en forma eficiente ha respondido a su cargo puntualmente. Estaremos pendientes.