Unos bañistas que circulaban en un grupo de vehículos todoterreno por la playa Pukehina, al sur de Tauranga, en Nueva Zelanda, descubrieron en la orilla el cadáver de una extraña criatura.

El animal, de 9 metros de largo, aspecto terrible, grandes dientes y aletas rudimentarias era tan extraño que los excursionistas pensaron que se trataba de algún tipo de ser prehistórico.

Como suele suceder en estos casos, un vídeo con las imágenes del monstruo acabó en YouTube, e internet hizo el resto. Un fenómeno viral.