Es trascendente la visita que realizó a México el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre todo porque con ello se advierte el fortalecimiento de las relaciones económicas entre ambos países y, en general, los temas de la agenda común, como son migración, el combate al narcotráfico, al crimen organizado y al tráfico ilegal de armas.

Hasta donde se conoce, esos son los asuntos que abordó Obama con el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto. Aunque sin lugar a dudas, lo más importante es lo que no informan ambos, ya que las negociaciones que tienen en privado son el tejido fino sobre los acuerdos bilaterales.

Pero independientemente de lo convenido en lo público y en lo privado, el respaldo que vino a dar Barack Obama a Enrique Peña es muy relevante en estos momentos, pues se trata del presidente de la nación más poderosa del mundo, que expresa su interés de trabajar de forma conjunta con México, considerado a su vez como un país con amplias posibilidades de crecimiento económico y con ventajas por su ubicación geográfica.

En sus discursos, el inquilino de la Casa Blanca expresó que por ser vecinos, “si a México le va bien, a Estados Unidos también”. En todo momento, sus palabras fueron de cooperación e intercambio, distinto a lo dicho y hecho por otros mandatarios estadounidenses, como los Bush, padre e hijo, que vieron de reojo a los gobiernos mexicanos.

Además, la visita es emblemática porque el mandatario norteamericano fue recibido en Palacio Nacional, escenario de acontecimientos importantes de nuestra historia, y no hay registro reciente de que haya ocurrido un hecho similar.

En su encuentro con los jóvenes, que podría ser en un futuro el Foro Bilateral de Educación Superior, destacó que se estén logrando acuerdos entre los partidos políticos y el gobierno federal en México, a la prensa valiente, a quienes defienden los derechos humanos, la democracia, y a los mexicanos que luchan contra la violencia. Sobre las drogas, fijó su postura y señaló que la legalización no es la respuesta, sino que se requiere un enfoque integral de combate, prevención y tratamiento. Respecto a la migración, ratificó su compromiso para que este año se promulgue una reforma “sensata” y confió en que podrá lograrlo. Asimismo, reconoció la importancia de los migrantes en EU, ya que sin el apoyo de los latinos, expresó, “yo no estaría aquí, parado.

EPÍLOGO

Hay que reconocer la honestidad de Fausto Vallejo, que sintiendo que su salud estaba siendo un factor determinante para no dar toda su capacidad al gobierno y a sus gobernados, decidió por indicaciones médicas ausentarse por noventa días. Insistimos, Ana Brasilia Espino se merece una delegación, experiencia la tiene, capacidad también y su institucionalidad está a prueba de fuego; no hay que buscar más. Pues parece que el próximo 16 del presente mes, llegará el nuevo delegado del IMSS quien trae todo el apoyo de Los Pinos para detectar la problemática que pudiera existir en esa grande y noble Institución. La experiencia política de Jesús Reyna se ha sentido en el gabinete estatal ya que deben entender que él es quien gobierna actualmente y no hay vuelta de hoja. Bien por Víctor Silva quien consiente de las necesidades de la población más vulnerable, ha acudido personalmente a diferentes municipios para cumplir el cometido de la SEDESOL. No hay duda de que Mayra Castañares y Hugo Palomares son los funcionarios de toda la confianza de Wilfrido Lázaro Edil Moreliano, quienes atienden contacto y sentido social de las necesidades de grupos sociales locales; así como el secretario administrativo Miguel Ángel  Guzmán Huerta quien es otro de los que en forma eficiente ha respondido a su cargo puntualmente. ¿No sería Consuelo Muro una excelente del anodino PRI Estatal? Urge oxigenarlo y reorientarlo de acuerdo a las nuevas políticas del dirigente nacional Cesar Camacho. Estaremos pendientes.