La dirigencia nacional del PRD negó que la campaña presidencial Andrés Manuel López Obrador haya recibido aportaciones de empresas o personas cuya existencia nunca se acreditó.
Incluso, los perredistas anunciaron que propiciarán la destitución de Alfredo Cristalinas al frente de la Unidad de Fiscalización del Instituto Federal Electoral (IFE), por “asumir una actitud parcial e irresponsable en sus resoluciones“.
El presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, explicó que hubo contratos que se hicieron para obtener servicios de publicidad y transportación, pero muchos no se concretaron, por lo que la autoridad electoral interpretó de forma errónea la erogación del recurso.
El perredista dijo que los contratos que no efectuaron fueron notificados a los prestadores del servicio, pero ahora la Unidad de Fiscalización del IFE los reportó como aportaciones privadas.
Según Zambrano este caso se repitió en los cierres de campaña regionales con empresas de transportación, donde se presume hubo problemas de facturación, pero el IFE no fue capaz de entenderlos y de no cuantificarlo.
El líder del sol azteca pidió a los consejeros electorales realizar un análisis exhaustivo a sus cuentas y de los demás partidos políticos, especialmente al PRI, quien desde su perspectiva no comprobó correctamente sus gastos de campaña, como la renta de aviones privados o del Estadio Azteca, donde se hizo el cierre de campaña del ahora presidente Enrique Peña Nieto.
El secretario General del PRD, Alejandro Sánchez Camacho, anunció que pedirán a destitución de Alfredo Cristalinas porque ha sido el orquestador del “trabajo sucio” y es inaceptable que a la ligera señale que hubo dinero de empresas fantasmas.
“En estos días vamos a demostrar que todo lo que dice la Unidad de Fiscalización del IFE es falso. Es una acusación completamente falsa, que tiene la única intención de afectar al partido y al que fue nuestro candidato”, anunció Sánchez.
























