Su rostro luce desencajado. Un tanto serio. María Espinoza defiende su postura de no asistir al Abierto de Canadá y asegura, está lista para alguna sanción, si así lo amerita su ausencia en Toronto.

Sus palabras son firmes y seguras: “Para mí el binomio atleta-entrenador es fundamental. Lo que hice no fue un acto de indisciplina. Mi trabajo como atleta es dar resultados, pero también pido que se comprendan mis necesidades como atleta”, dijo la doble medallista olímpica.

 

La oriunda de Sinaloa prefirió no entrar en polémica. María aseguró no estar enterada si la Federación Mexicana de Taekwondo (FMTKD) tiene algo contra ella, aunque no es un tema que le preocupe.

“Nunca he basado mi preparación en si a los directivos les caigo bien o mal, si fuera así no habría salido adelante. Trato de no guiarme por las cuestiones personales y simplemente hacer lo que me toca que es trabajar fuerte y entrenar”.

Espinoza detalló que, aunque la Conade le ofreció que Presidencia gestionara la visa de Gato, el tiempo ya no era suficiente.

“Me llamó Othon Díaz [subdirector de Conade] para ofrecerme que la Presidencia agilizara los trámites. Le respondí que ya no daba tiempo porque mi pesaje era el miércoles y todavía teníamos que buscar un vuelo”.

María compartió que sus compañeras de equipo estuvieron cerca de no viajar por solidaridad con ella y su entrenador. Sin embargo, finalmente decidieron partir.

“Supe que se reunieron antes del vuelo y pensaron en no participar en Toronto. Al final sí lo hicieron y les deseo mucho éxito”.

Sereno, Pedro Gato no se explica el porqué su visa se encuentra bajo investigación. El instructor, naturalizado mexicano, ha viajado en tres ocasiones a Canadá y nunca tuvo algún problema.

“No sé que pasó. He viajado por todo el mundo y hasta hoy es cuando tuve esta dificultad. Estoy agradecido por la lealtad de María, aunque su decisión fue muy personal”.

No participar en Toronto traerá algunas consecuencias en la preparación de la medallista.

“Nosotros hacemos una planeación desde inicio de año y si faltamos a alguna competencia, afecta. Lo que estamos haciendo es tratar de compensar la falta de actividad con una carga más fuerte de trabajo. Nuestros entrenamientos se mantienen en el Comité Olímpico”.

Gato negó que preste más atención a María Espinoza que al resto de la selección femenil.

“La Conade puede venir en cualquier momento y evaluar mi método de enseñanza. Es mentira que me enfoque en María, porque si fuera así, no habríamos obtenido nueve medallas en el Abierto de  las Vegas. Mi trabajo como entrenador es dar resultados en todas las categorías y, como cualquier otro, pueden despedirme si no hago bien la tarea que me fue asignada”, aseguró.