Cuando las personas que padecían obesidad tomaron conciencia y decidieron bajar de peso, comenzaron a ejercitarse y lograron colocarse en su peso adecuado, incluso ganaron musculatura en su constitución física, descubren que la piel no toma el mismo orden armónico acorde a su nuevo estado físico. Para estos casos los cirujanos plásticos realizan la llamada abdominoplastia.El Dr.
Michael Johannes Hirsch Meillón, cirujano recertificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva No. 1171, explica que esta técnica tiene que ver con la estructura estética y reconstructiva del abdomen o panza, y es muy solicitada por aquellas mujeres que ya tuvieron uno o dos hijos y ya no van a tener más embarazos.
Consiste en despegar, quitar, remodelar y dejar tensa la piel del abdomen y posteriormente fortalecerla mediante una faja interna. Al respecto, fue enfático en aclarar que más allá de la cirugía con especialistas recertificados no hay terapia alguna que lo resuelva; es decir, no funcionan las inyecciones de sustancias u otro tipo de procedimientos, sino “quitar, jalar y acomodar la piel del abdomen”.
El resultado en todos los casos es que la autoestima de las mujeres o los hombres aumenta considerablemente y muchas veces sobrepasa las expectativas, según ha sido la experiencia con sus pacientes.

























