El tenista serbio, Novak Djokovic, rompió en llanto mientras explicaba el dolor que sentía en el tobillo, tras ayudar a Serbia a clasificarse a semifinales de Copa Davis, tras ganar la serie ante Estados Unidos.

Djokovic se torció el tobillo cuando enfrentaba a Sam Querrey, al hacer un deslizamiento en la pista; fue atendido y pudo volver al encuentro para ganar el punto decisivo. Parecía estar bien, sin embargo, en rueda de prensa se le vio preocupado.


“Las emociones son fuertes, jugar por Serbia es un honor y un placer. Pero, por otro lado, mi lesión no pinta bien, para nada. Así que no sé, no sé, Espero que todo acabe bien”, dijo antes de romper en llanto.

“Las lesiones son parte del deporte y los deportistas tratamos de evitarlas tanto como podemos. Voy a hacer todo lo posible para recuperarme para el torneo (Masters 1000 de Montecarlo)”.

Djokovic no tiene dañada la cápsula articular ni los ligamentos del tobillo derecho por la lesión que sufrió el domingo en el partido de cuartos de final de Copa Davis contra Estados Unidos, aunque no es segura su participación en el Másters de Montecarlo.

Djokovic “ha sido objeto de un examen mediante resonancia magnética que ha revelado que no padece daños en la cápsula articular ni en los ligamentos”, informa la página web del propio tenista.

Según el comunicado, Djokovic tendrá que guardar reposo durante unos días y “en función de la recuperación” , el número uno del ranking mundial decidirá si participa en el torneo de Montecarlo, primer Master 1000 en tierra de la temporada.