DEVERAS, LOS MICHOACANOS ¿SEREMOS IDIOTAS?
O Usted querido lector, proponga sinónimos o adjetivos que nos dibujen o nos describan, pues de qué manera se puede llamar a un pueblo que permite que integrantes de la considerada “Familia Real”, …haga tonterías, latrocinios y nadie, sí escribí bien, ¡nadie! Le dice nada. CUAHUTEMOC CÁRDENAS BATEL es el pelafustán al que le vale madre que los medios de comunicación lo señalemos como rufián, ladrón, prevaricador y defraudador de la fe pública, cuando mediante el influyentísimo de su padre, obtuvo la chamba de construir el Teatro MARIANO MATAMOROS. Ninguna autoridad, estatal o municipal ha querido proporcionar información sobre cuanto realmente se le ha dado en administración a este rufián para la ansiada construcción del histórico teatro. Hace días, una autoridad municipal salió al tercio a decir a la sociedad moreliana que se necesitan 250 millones de pesos más para concluir el proyecto, más cuando menos 300 millones de pesos que ya lleva gastados. ¡Ah! Pero de rendir cuentas, ¡ni madres! Es nieto de la “robolución” y ya, nos chingamos los Morelianos. Vamos a tener el Teatro más caro en la historia de México, por lo menos en costo. Para acabar con el cuadro, la autoridad municipal, responsable de la vía pública, no se atreve a decirle a este junior, que no puede seguir adueñándose del frente de la construcción en el Portal Matamoros, pues ¡NO ESTÁN TRABAJANDO! ¿Cuál es el objeto de tener secuestrado ese frente de la calle? Prácticamente ¡ninguno! Solo son sus huevos y ya. ¿Y la autoridad municipal? ¡Vale madre