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Algo grave debe tener todo lo que huela a examen o evaluación  para que la “izquierda”, cuando menos la izquierda mexicana, sea enemiga de su aplicación. Cuestión de hacer algo de memoria; recordemos que los grupos o movimientos estudiantiles, del nombre que sea, que avalan y promueven el ingreso a “X” universidad de estudiantes reprobados o con notorias deficiencias cognitivas, son habitualmente protegidos por estructuras  ligadas a la  “izquierda”. Un simple repaso nos permite comprobar que aquellas escuelas, instituciones académicas y Universidades donde son criterios dominantes las corrientes “progresistas, revolucionarias, populares, socialistas, marxistas, leninistas, etcétera”  no se distinguen precisamente por su alto nivel académico. En nuestro medio es  reconocido el intenso rechazo de las corrientes izquierdosas del tipo “magisterio democrático” a toda evaluación, externa o interna. Las excusas son múltiples; que no es justo, que no es el adecuado al entorno social, cultural y demográfico, que es un instrumento del imperialismo (?) con el fin de “desacreditar” la enseñanza “popular” y “revolucionaria” y otras tonterías similares. Con tan peregrino razonamiento los “maistros” democráticos mejor se dedican con entusiasmo a practicar lo que mejor saben; marchas, paros, bloqueos, plantones y si es necesario la agresión cobarde, obviamente en hordas pues uno a uno les da miedo, en contra de quienes no están de acuerdo con sus  puntos de vista. ¿Resultados de semejante conducta de los “maistros”?, lo previsible, México, consistentemente, ocupa los últimos lugares mundiales en lo referente a calidad de educación; y  para mayor vergüenza nacional, somos de los últimos en comprensión de lectura. O sea el mexicano, que de por sí lee poco, no entiende lo que lee.

Lo anterior viene a cuento por que en fechas no tan recientes fue exhibido a nivel nacional el mortecino currículum académico del abanderado de las “izquierdas”, signifique eso lo que signifique. Resulta que el señor Andrés Manuel López Obrador, nunca se destacó por su rendimiento escolar. La investigación sobre el desempeño del ciudadano López Obrador muestra que el candidato que quiere cambiar el modelo económico del país, reprobó esa materia en sus estudios universitarios. Según los historiales académicos que emite la UNAM, López Obrador tuvo 6.2 de promedio cuando cursó la carrera de Ciencias Políticas. En el historial académico de este político priísta, que por un azar del destino involucionó a perredista,  se registra que ingresó a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM en el año de 1973, pero 14 años después, en 1987, todavía estaba presentando exámenes extraordinarios para aprobar la materia de Seminario de Tesis I  y II.

Con número de matrícula 7370246-5, López Obrador acumula siete materias no aprobadas: entre ellas precisamente Economía que reprobó en dos semestres seguidos. Lo mismo ocurrió con Matemáticas y Estadística, donde no las aprobó ni en los exámenes extraordinarios. Ese análisis muestra que Andrés Manuel  hizo su carrera en la misma forma que habla, a pausas. Este señor tardó 14 años en terminar una carrera que una persona normal cursa en cinco. En otras palabras, fue fósil de la UNAM. Reprobó materias a mas no poder y varias las aprobó en exámenes extraordinarios merced a la conocida e infinita benevolencia de esa indulgente  Universidad.

Evidentemente el estudio y la ciencia no es, ni será, el fuerte de Andrés Manuel, como la cultura no lo es del muñeco de pastel Peña Nieto. Lo que debe de preocupar a cualquiera que se ponga a pensar en ello es la amenazante combinación de ignorancia, necedad e intolerancia,  inocultables características negativas de López Obrador.  Y eso sin hablar de su problema de personalidad que ha empeorado con los años. Imaginemos a AMLO de Presidente, ¿Con que criterio decidirá en economía?, ¿lo que diga su dedito?.  ¿ Cuál seria el resultado final  para México y los mexicanos?. ¿Tendremos otro sexenio como el de Echeverría?. ¿Cuál será el trato a los que no piensen como él? ¿Quién puede actuar de contrapeso si este señor está absolutamente convencido de que ÉL y solo ÉL es el único dueño de la VERDAD?.   

Ominoso escenario si es que este personaje llega a la Presidencia. No tan solo por su peculiar personalidad y por su firme creencia de ser  el salvador de México, sino por la calidad de sus fieles seguidores, sus alabarderos y las irascibles huestes de violentos fanáticos pejistas que ansiosas esperan el desquite de su derrota hace 6 años.  

Alejandro Vázquez Cárdenas
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