yosoy

El asalto a la razón
Ni con edecán la habrían hecho
Carlos Marín


Media hora después de comenzar, de acuerdo con la información de Google, unas 96 mil personas trataban de seguir en YouTube el encuentro de #YoSoy132 con Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri.
Peor, imposible para quienes, en el colmo de la estulticia, impidieron el ingreso de las cámaras de Televisa, MILENIO Televisión y el Canal del Congreso, afirmando poder garantizar la difusión de un “debate” que, de no ser por algunos noticiarios de anoche, habría sido más bien clandestino.
Mucho peor: los reporteros de unos 40 medios, desde una sala de prensa, pudieron tan solo escuchar lo que se dijo.
¿Pues no acaso es el mismo #YoSoy132 que hace pocos días exigió “cadena nacional” para el organizado por el IFE?
¿Y ese otro empeño por “democratizar” los medios?
Para comprender mejor la dimensión del colosal descalabro, tómese en cuenta que el domingo del segundo debate oficial, nada más los canales 2 y 13 capturaron la atención de al menos 22 millones de personas.

La historia en breve
México sobrevivirá al triunfo de Peña Nieto y el regreso del PRI
Ciro Gómez Leyva

Notable el análisis que publicó ayer en El País Jorge Castañeda, uno de los estrategas de la derrota del PRI en el año 2000, sobre las implicaciones de una victoria de ese partido el 1 de julio.
Castañeda da por descontado que Enrique Peña Nieto ganará y pregunta si eso constituiría una restauración autoritaria, corrupta, nacionalista y desacreditada.
De inmediato, niega esa posibilidad. “El regreso del PRI a Los Pinos equivaldría más bien al funcionamiento normal de la alternancia en democracia, incluso en una democracia imperfecta, incipiente y precaria, como la mexicana”, explica. “Por eso, la posible victoria de Peña Nieto no es una restauración, ni debe ser motivo de miedo o preocupación para los mexicanos y nuestros amigos en el mundo”.
Según él, no debe espantar por varias razones: será el primer priista que verdaderamente gane por el sufragio universal, y eso lo marcará moral, política y personalmente; enfrentará los mismos contrapesos que Fox y Calderón, carecerá de mayoría legislativa en al menos una cámara, convivirá con un muy poderoso gobierno de izquierda en la capital y con entes realmente autónomos (Suprema Corte de Justicia, IFE, IFAI, INEGI, Banco de México), será acotado por los medios de comunicación y una sociedad civil “más organizada y vigorosa que en cualquier momento de nuestra historia”; y estará limitado por una maraña de acuerdos y compromisos internacionales, que van de lo comercial a los derechos humanos.
“México ha sobrevivido a una gran cantidad de desgracias en su historia”, concluye Castañeda. “Sobrevivirá al regreso del PRI, y en una de esas, hasta prosperará con la elección, esa sí de verdad, de Peña Nieto”.

En Privado
Al borde del conflicto que viene
Joaquín López-Dóriga

En el fondo, en el fondo, no haces pie. Florestán
Hoy estamos a 10 días de las elecciones y a una semana del fin de las campañas políticas, y el promedio de encuestas publicadas da una ventaja de 15.5 puntos al candidato del PRI: Enrique Peña Nieto.
Nunca en la alternancia, 2000 y 2006, un candidato había llegado con tan amplia ventaja a una elección presidencial.
En 2000, el ultimo promedio de encuestas publicadas al 17 de junio, a dos semanas de las elecciones, daba un empate técnico: Vicente Fox (PAN) 40 puntos; Francisco Labastida (PRI) 39 puntos. Ganó el panista con una diferencia de seis puntos: 43-37.
En junio de 2006, el último promedio de encuestas ponía adelante a Andrés Manuel López Obrador con una ventaja de 3 puntos, 36-33 sobre Felipe Calderón. La elección se resolvió a favor del panista por .56 por ciento y un largo y riesgoso conflicto poselectoral encabezado por el autodeclarado presidente legítimo, que estuvo a punto de impedir, violentamente, la instalación del Congreso, el 1 de diciembre de 2006 y la toma de protesta del presidente electo, poniendo al país al borde de una crisis constitucional.
Ahora, a 12 años de distancia del fin del PRI en Los Pinos, las encuestas en forma unánime colocan a su candidato presidencial en primer lugar con la mayor ventaja, por mucho, de los tres procesos, 15.5 le decía, lo que confirmó el diario Reforma, quien hace 20 días, el 31 de mayo, publicó una que fue muy celebrada por López Obrador, pues lo colocaba a solo cuatro puntos de Peña Nieto, 38-34. La de ayer del mismo diario amplió esa ventaja a favor del priista a 12 puntos, 42-30, colocándose en los rangos del promedio de las demás publicadas, lo que ya no celebró el tabasqueño, que emplazó al periódico a corregir el error que había cometido, porque en su encuesta él va arriba.
Esta actitud viene a confirmar el conflicto poselectoral que viene, ya que López Obrador rechazará cualquier resultado que no lo dé por ganador, porque es él o es el fraude, lo que ha dicho que no reconocerá.
Faltan diez días para que veamos teoría y estrategia en las calles, sobre todo, del Distrito Federal.
RETALES

1. RETO. Esta noche, el candidato de Nueva Alianza, Gabriel Quadri, estará en Tercer Grado, con lo que termina la ronda de especiales de este programa con todos los candidatos, éstos sí, presidenciales;
2. CÁLCULO. El equipo de Enrique Peña Nieto hará una valoración del costo-beneficio de la decisión de no acudir al debate #YoSoy132, por falta de equidad;
3. CARLOTA. El presidente Calderón regresó anoche a la Ciudad de México tras la clausura del G20. Hoy recorrerá las zonas de Oaxaca afectadas por el huracán Carlota. Antes visitará a Margarita, su esposa, en el Hospital Militar, donde convalece en absoluto reposo de una operación por el desagarre de retina en el ojo derecho.
Nos vemos mañana, pero en privado.

Duda Razonable
“Nosotros seguimos arriba…” y otros supuestos para los 132
Carlos Puig

Hasta donde he podido averiguar no hay una reunión semanal secreta a la que asistan Paco Abundis, Roy Campos, Ricardo de la Peña, Ulises Beltrán, Jorge Buendía, Edmundo Berumen, Alejandro Moreno, María de las Heras y otros que ahora se me escapan. Hasta donde sé no hay junta en la que se conspira para poner a Enrique Peña Nieto en primer lugar en las encuestas y en la que —según algunos— se reparten el dinero que, procedente de corruptelas, les pasa el PRI por hacer eso.
No.
No hay evidencia de que tal reunión suceda.
Así que vamos a suponer que es cierto: el movimiento #YoSoy132, su antipeñismo, las sucesivas marchas anti-EPN, los zócalos llenos y otras movilizaciones no tuvieron impacto alguno en las preferencias electorales de los mexicanos rumbo al primero de julio.
Es más: puede ser —aquí si hay una incógnita— que todo lo sucedido haya terminado afectando, quién sabe por qué, al candidato más cercano al corazón de la mayoría de los jóvenes integrantes del movimiento: Andrés Manuel López Obrador, a quien Josefina Vázquez Mota le ha reducido su ventaja.
Habrá un pedazo de frustración en los jóvenes, quienes evidentemente querían tener impacto en los números de la elección, no solo en su narrativa o en actividades como el debate de ayer.
Vamos a suponer que los amigos mencionados en el primer párrafo no anden tan equivocados y la diferencia entre Peña y su más cercano perseguidor equivale hoy a unos cinco millones de mexicanos que tendrían que cambiar de opinión en una semana. Son muchos.
Así que permítanme suponer que —a reserva de una conmoción casi nuclear— Peña Nieto ganará la elección.
¿Qué hace el movimiento #YoSoy132, frente a un presidente electo al que repudiaron con fuerza, tanto que, de alguna manera, los hizo nacer?
Escribí aquí que la fuerza original del movimiento había ya impactado en la agenda del priista, como se puede leer en un par de puntos de su decálogo que no existirían sin el viernes de la Ibero, o hasta en su visita ayer a algunos deudos de la tragedia de la ABC.
Tal vez puedan, ellos que son universitarios, sentarse a reflexionar y medir la dimensión real de su fuerza y establecer rutas que las hagan crecer a lo largo y a lo ancho. Entender que el Zócalo, aunque se llene, no es el país; ni nuestras chilangas obsesiones las del resto de los compatriotas.
Tal vez —yo quién soy para sugerir— podrían crecer incorporando reclamos del presente y el futuro, del sur y del norte: los jóvenes muertos, los jóvenes desaparecidos, los jóvenes asesinos, la precarización del poco empleo, la calidad y cantidad de la educación pública superior, el acceso a nuevas tecnologías…
O tal vez prefieran, después del primero de julio, seguir montados en aquello de la imposición, pensando para sí mismos, como diría el clásico: Nosotros seguimos arriba… #yasí.
Me parecería muy triste que la elección que los vio nacer termine por devorárselos.

Trascendió
Trascendió

:Que mucha seguridad en uno mismo, a veces se traduce en vanidosa obstinación.
Más de un medio (MILENIO Televisión, entre ellos) tenía sus unidades móviles afuera de la Comisión de Derechos Humanos del DF para transmitir el debate de tres candidatos presidenciales, promovido por el movimiento #YoSoy132.
Pero los jóvenes que lo organizaron dijeron que eso no sería posible, que se confiara en ellos y que la única señal sería la de YouTube. Resultado: la transmisión fue muy pobre, cortada, con mal audio y mal video.
:Que Tv Azteca demandará a IBOPE por daño económico y a la reputación, debido a una fuga de información de su base de datos que “evidencia y exhibe una falsa y errónea medición de ratings” realizada por esa empresa.
Según el corporativo de Ricardo Salinas Pliego, se verificó la validez de la información de IBOPE que fue distribuida a directivos de medios de comunicación a través de un correo electrónico. “Lo que se probará en los procesos legales correspondientes”, afirman en la televisora del Ajusco.
:Que los priistas sonorenses tuvieron que hacer malabares para sortear los cercos de las autoridades estatales (panistas), que parecían estar diseñados para ponerle piedras al acto de Enrique Peña Nieto en Ciudad Obregón.
Los priistas hablan incluso de amenazas contra conductores del transporte, a quienes se advirtió que se les retirarían las concesiones si se presentaban al mitin del candidato tricolor.
Pero, como dijo el ex gobernador de la entidad Manlio Fabio Beltrones, “muchos de ellos, como buenos sonorenses, no tuvieron temor alguno de retar a la autoridad cuando ésta no es justa”.
:Que, hablando de priistas, quien parece no tener un futuro brillante es la candidata a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, Beatriz Paredes.
El equipo de Peña Nieto está decepcionado de ella, porque su campaña no solo no jaló, sino porque reina la impresión de que Beatriz “se echó” y dejó de trabajar.
Y eso serán miles y miles de votos más para Andrés Manuel López Obrador y el frente de izquierdas.

Política cero
El Berlusconi de Tláhuac y los “chachalacazos”
Jairo Calixto Albarrán

Como en Sensacional de traileros, el delegado de Tláhuac, Burrén Escamilla, fue grabado en una enojosa situación porno con una empleada a la que le prometió la base laboral a cambio de sexo. Por supuesto, el candidato del PRD a una diputación federal alega que le tendieron una trampa, que lo querían extorsionar, que cuando mucho lo pueden acusar no de viejo cochino sino de serle infiel a su mujer.
El video triple X amateur de tan distinguido político de izquierda, que muchos sospechosistas suponen ha sido puesto en circulación para forjar una cortina de humo frente al #Debate132 (sobre todo porque a Peña Nieto le sacó al parche alegando que ahí no iba a ser la flor más bella del ejido, en un debate intenso, multimodal, interesante, con sus fallas técnicas, destinado a que rollo no matara propuestas ni cómos ni porqués, frente a frente con los estudiantes sin edecanes de por medio), ofrece tres líneas de investigación: 1) el personaje de Lizbeth Salander de La chica del dragón tatuado como fuente de inspiración para las mujeres que son acosadas y violentadas, pues la chica acepta las propuestas indecorosas del jefe para grabarlo y exhibirlo; 2) el papel del escalafón en la transformación de jefe en perro de dos patas ; y 3) qué tanto tuvo que ver las promesas cuchicuchescas de Josefina para que este torvo perredista sometiera a sus bajos instintos a la subalterna.
Un caso que podría ir a la Fepade por las vías de la coacción del voto, pero que por lo menos requeriría de la intervención del señor Poiré. Sobre todo porque no hay siquiera un interventor de Gobernación para asegurarse de que quienes acudan con su pareja a las urnas obtengan su doble cuchi cuchi. Sí, no vaya a ser que después de cumplir el trato, a la hora buena se pongan como Molinar Horcasitas y no quieran aceptar su responsabilidad.
Como quiera que sea, no hubiera estado mal que don Burrén, ese aspirante a ser Berlusconi región 4, en vez de hacerse la víctima triunfante, para romper la inercia habitual en esta clase de casos, aceptara sus culpas. Y exigido que lo encerraran con Vicente Fox, ese extraño panista-antipanista urgido de chachalacazos, para que le arrojara sin piedad sus infinitos panegíricos al Dorian Gel.

Interludio
La creencia supersticiosa en el “fraude”
Román Revueltas Retes

Ya estamos en la recta final de la campaña hacia la presidencia y los números no han cambiado sustancialmente. Se me ocurrió decir a mí, luego del segundo debate escenificado por los aspirantes presidenciales, que no habría mayores cambios en las preferencias. Pues, mira, me funcionó mi bola de cristal. Y, con perdón, así llegaremos, creo, al 1º de julio.
Pero hay gente que no hay manera que te crea que las encuestas son de fiar, que no están “cuchareadas” y que el “fraude” no sólo es inevitable sino que ya está perfectamente cocinado. Y sí, hay también personas que no se tragan, a estas alturas todavía, que los estadounidenses hayan pisado la superficie de la Luna y que imaginan un mundo hecho de conspiraciones, componendas y complots. Es una visión supersticiosa de las cosas muy difícil de rebatir porque, al igual que la fe que alimenta las creencias religiosas, no se sustenta en las pruebas ni en la razón ni en los hechos comprobables sino en una certidumbre tan interna y personal como invulnerable a la lógica.
Muchos católicos mexicanos no se toman a la letra los textos sagrados pero en un país como Estados Unidos (de América) hay todo un movimiento, promovido por la derecha religiosa, que propugna el llamado “creacionismo”, es decir, una perspectiva del mundo basada en la estricta y literal interpretación de las Escrituras. Según ellos, esta doctrina tendría que ser también sustento de la enseñanza ofrecida en las escuelas públicas; así, la teoría de Darwin y la historia conocida de la humanidad debieran ser desechadas para dar paso a los sucesos bíblicos como explicación de nuestra realidad (por cierto, sería muy útil para nosotros, en estas épocas de precariedad, saber cómo logró Noé amontonar a todas las especies del planeta en su arca y cómo hizo Jonás para sobrevivir en la panza de una ballena).
Pues bien, ya pueden especialistas y personas perfectamente honorables venir y decir que no habrá fraude que siempre se encontrarán con los supersticiosos de turno. Qué le vamos a hacer…

Juegos de Poder
¿De qué tamaño será el conflicto poselectoral?
Leo Zuckermann

EXCÉLSIOR

Pocas personas enojadas y radicalizadas pueden armar grandes desmanes dificilísimos de resolver, con peores consecuencias que en 2006.
Ayer, en el mercado de predicción de eventos  de intrade.com se incrementaron los momios a favor de Peña: ahora tiene una probabilidad de 89% de ganar la elección presidencial, mientras que AMLO cayó a cinco por ciento y Josefina se mantuvo en tres por ciento. Este cambio seguramente tuvo que ver con la publicación de la encuesta de Reforma de ayer que, a diferencia de la pasada que era un outlier estadístico, ahora salió alineada a lo que reportan las otras encuestas serias. De acuerdo con este sondeo, Peña le lleva 12 puntos de ventaja a AMLO.
A diferencia de hace unos días cuando el tabasqueño presumió con bombo y platillos la encuesta de Reforma que lo ponía a cuatro puntos de distancia del priista, AMLO, fiel a su estilo de que cuando las cosas le convienen, las aplaude, pero cuando le son adversas, las repudia, procedió a cuestionar los resultados:
“Algo pasó, se me hace muy raro porque siempre las encuestas de Reforma han estado apegadas a la realidad. En esta ocasión no corresponde con la información que yo tengo […] Las otras encuestas evidentemente están manipuladas, Reforma no manipula encuestas. Yo creo que aquí lo que pasó es que hay un error. Nosotros seguimos arriba”.
No sé de dónde saca AMLO que él va arriba cuando todas y cada una de las encuestas publicadas lo ponen abajo. Pero el tema no es éste. El tema es qué hará  AMLO a partir del 1 de julio por la noche, cuando se conozca que perdió. Fiel a su estilo, desconocerá el resultado de la elección, procederá a un conflicto poselectoral y negará la legitimidad del nuevo presidente. Es lo mismo que ha hecho siempre que ha perdido una elección.
Ya está preparando el terreno desde ahora. Cada vez insiste más en la posibilidad de un fraude electoral, aunque también dice que va a ganar. Ayer volvió a cuestionar la limpieza en los comicios: “Se reunieron gobernadores del PRI con Peña Nieto, en el nerviosismo ya les asignaron cuotas de votos […] Ahora están ya desatados, entregando despensas, materiales de construcción, chivos, borregos, marranos, cochinos, puercos, entregando tarjetas para engañar como siempre lo hacen, no les va a funcionar”. Y remató:
“El voto es libre y es secreto, ahorita están diciendo: ‘les vamos a dar un celular y van a tachar por el PRI, y toman la foto y me traen la foto y ahí están sus mil pesos’, eso es lo que andan diciendo”.
Si esto es verdad, los partidos que apoyan a AMLO y su movimiento (Morena) tienen los recursos para desenmascarar esta presunta compra de votos.
Deben hacerlo porque el que acusa tiene que probar y presentar las pruebas a las autoridades, para que sean castigados aquéllos que violan la ley.
Pero volvamos al asunto del conflicto poselectoral. ¿De qué tamaño será?
Hay quienes piensan que, con una gran diferencia de votos entre primero y segundo lugar, más la aceptación de la derrota del tercer candidato en la competencia, no van a existir muchos argumentos para un conflicto poselectoral mayor. Quizás. Pero hay otro escenario: que, ante la evidencia de una nueva derrota de AMLO, esta vez contundente, y la lección de que la radicalización tiene costos en el electorado, la izquierda más moderada decida no seguir a AMLO en esta ocasión.
Esto en principio podría ser una buena noticia. Pero también podría complicar mucho las cosas. Porque, ya sin los elementos centristas dentro del lopezobradorismo, el conflicto poselectoral del 2012 podría ser aún más radical que en 2006, sobre todo si se le suma, como reportó ayer Excélsior, un movimiento de estudiantes decepcionados porque no fueron aceptados en una universidad pública.
Se trata de un potencial caldo de cultivo que podría generar un conflicto poselectoral con peores consecuencias que en 2006. No se trata del número de personas dispuestas a seguir a AMLO, que en esta ocasión podrían ser menos, pero más radicales. Y ese es el problema. Porque pocas personas enojadas y radicalizadas pueden armar grandes desmanes dificilísimos de resolver.

Ventana
¿Peña Nieto es talla “chica”?
José Cárdenas
EXCÉLSIOR

EPN ha sido muy hábil para ganarse el apoyo de dos decenas de gobernadores y más de un centenar de legisladores.
Si algo ha demostrado el candidato del PRI en los últimos seis años es su capacidad para aceitar, mantener y fortalecer la vieja maquinaria partidista que, en la orfandad, lo consolidó como su líder más carismático… de forma más que de fondo.
Ha sido muy hábil para ganarse el apoyo de dos decenas de gobernadores y más de un centenar de legisladores.
Pero…
Es precisamente esa lógica la que lo ha llevado a mostrar su lado oscuro.
El puntero indiscutible en las encuestas —a 11 días de la elección— es el abanderado de un partido cuya única ideología es la ideología del poder.
Su pragmatismo político lo ha llevado a boicotear reformas transcendentales promovidas incluso por su propio partido. Ha obstaculizado cualquier cambio que abra la democracia representativa a la democracia participativa, en beneficio de la equidad política.
Ha mantenido intocables las relaciones  con empresarios, líderes confesionales, sindicatos, y otros “perversos” impresentables.
–¿Cómo va a cambiar la percepción que lo dibuja como un heredero de la corrupción del PRI, por casos como el de su “padrino” Arturo Montiel, el pillo que fue pilar para su crecimiento… y los de Humberto Moreira, Tomás Yarrington y otros compinches cuyos nombres desbordarían este espacio?
–¿Cómo le podemos creer a Peña Nieto que ha cruzado el pantano del partido sin manchar su plumaje?
Peña Nieto proviene de una estirpe política manchada por el abuso; privilegia la partidocracia; promueve el fortalecimiento de la figura presidencial y la generación de mayorías artificiales a través de mecanismos como la cláusula de gobernabilidad con el pretexto de que, para salir de la parálisis legislativa, se requiere el dominio del Congreso.
Ha demostrado que su estilo personal de gobernar favorece las concesiones a particulares; su reforma fiscal no ha sido bien explicada; tampoco ha dicho cómo evitaría que sus políticas en materia de educación, salud y empleo puedan terminar en el populismo.
Peña Nieto ha desdeñado la oferta de una agenda sólida en materia de derechos humanos, a pesar de la sombra de San Salvador Atenco y los feminicidios en “su” Estado de México.
Muchos dirán que el nivel cultural de Peña Nieto es talla chica… que ha sido incapaz de romper con la idea de ser el candidato de la televisión; que su gobierno utilizará las técnicas del manejo de imagen para maquillar la realidad, y que se ha proclamado conservador… no sólo de lo bueno, sino de lo peor.
MONJE LOCO: –¿Cómo explica la encuesta de Reforma que López Obrador baje ocho puntos de golpe? Hace unos días le daba una ventaja de sólo cuatro puntos a Peña Nieto y ahora lo coloca a 12 de distancia. Habría que hacer una encuesta para ver quién le cree a las encuestas… Quizá para las próximas elecciones valdría la pena reconsiderar la utilización de la demoscopía como herramienta de publicidad y propaganda… para evitar tantas elecciones.

Frentes Políticos
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR

I. Como que ya estuvo suave, ¿no? ¿Qué pasa con la transparencia del cochinito con el que Andrés Manuel López Obrador ha subsistido desde hace seis años? El PRI emplazó a AMLO, candidato presidencial de las izquierdas, a cumplir su palabra y hacer públicas las cuentas de la agrupación Honestidad Valiente, A. C. El partido tricolor reprochó que el abanderado del Movimiento Progresista siga ocultando la información fiscal de esa asociación civil, mientras pregona honestidad. Acusan que esos fondos podrían financiar paralelamente su campaña y evadir impuestos. Y no es cosa menor, si claridad se promete, que abra los libros, ¿no?
II. Fox, cruzando el río bronco. “Este arroz ya se coció”, declaró el ex presidente Vicente Fox, al insistir en el tema que no le deja dormir, su favoritismo por el candidato del tricolor y del Verde, Enrique Peña Nieto. Al referirse a las recientes encuestas, que revelan una ventaja del priista en las preferencias, las llamó “irreversibles”. El ex mandatario puso en tela de juicio la “guerra sucia” del PAN en la contienda. “Entiendo que los panistas no estén contentos con lo que estoy haciendo, estamos en la turbulencia, en el río bronco”, dijo. Y aceptó: “No me siento traidor”. Falta que los convenza.
III. Josefina Vázquez Mota y su cuarto de guerra van por todas. No dejaron pasar la oportunidad de manifestarse internacionalmente. Y aprovechando que están en Los Cabos 20 de los líderes del mundo, la candidata lanzó un mensaje proselitista. “Gracias al PAN, México no tiene crisis irresponsables”, les dijo. A diferencia de otros países, en México, precisó, “la situación fiscal es saludable y la deuda pública sostenible”. Los gobiernos panistas, presumió, “consolidaron el buen manejo de la economía y la estabilidad mexicana es un valioso activo reconocido en todo el mundo”. Recta final.
IV. Los rechazados se volverán presas. Al menos tres grupos de activistas de la UNAM y del IPN, relacionados con el movimiento #YoSoy132, se organizan para sumar a la pugna poselectoral a los 250 mil futuros rechazados de licenciatura, en caso de que los resultados no favorezcan a Andrés Manuel López Obrador. Al amparo de la euforia juvenil del movimiento, tres grupos de activistas de la UNAM y del IPN realizan reuniones para ligar una posible protesta postelectoral. Ya se reúnen en diferentes sedes. Tres de cuatro aceptaron su debate de ayer. ¿Hasta dónde estirarán la liguita?
V. Culiacán o el recuento infinito. ¿Cuándo cesará la matanza en Sinaloa? ¿Se dará cuenta Mario López Valdez, el gobernador, de tanta violencia? En las últimas horas, 12 personas fueron asesinadas en la entidad. Poco le han de importar sus habitantes, pues el mandatario sinaloense dio a conocer, hace unos días, una iniciativa de ley que considera penalizar al doble a las personas que cometan delitos contra turistas. Si no puede cuidar a los de casa, ¿cómo le va a hacer con los de afuera?
VI. Otra ráfaga de plomo al cártel de Sinaloa. Un sobrino del jefe de ese cártel, Joaquín El Chapo Guzmán, habría sido asesinado este domingo en Culiacán, en la fiesta del Día del Padre. Obied Cano Zepeda, de 24 años, fue ejecutado por un comando, junto con dos jóvenes, cuando departían frente a una vivienda de la colonia Loma Linda. No hay muchos datos y las autoridades locales niegan la relación de parentesco. Un hecho es que hombres armados arribaron violentamente cuando las víctimas conversaban. Lo de siempre, cartuchos percutidos por doquier. La plaza arde. ¿Y el gobierno de Malova?

Razones
¿Qué culpa tiene Naranjo?
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR

No creo que su llegada a México sea una mala idea, tampoco es la solución a los problemas… lo que pueda asesorar será inútil, si no se toman las mismas medidas de fondo que le permitieron concluir con éxito su gestión en Colombia.
Una de las cosas más extrañas que han ocurrido en los últimos días en las campañas electorales es la “designación” del general colombiano Óscar Naranjo como asesor de Enrique Peña Nieto en materia de seguridad.
El general Naranjo fue, hasta hace unos pocos días, el jefe de la Policía Nacional de Colombia, al frente de la cual cumplió con un papel muy destacado que le ha valido, entre otros reconocimientos, el de ser considerado, con todo lo relativo que eso siempre pueda ser, como el mejor policía del mundo. Durante el periodo en el cual Naranjo fue el jefe de la policía, el logro más importante consistió en haber recuperado la seguridad en las carreteras que unen a las principales ciudades del país (años atrás, salir unos kilómetros fuera de Bogotá por carretera era correr el riesgo de sufrir un secuestro) y particularmente la seguridad interior de sus grandes ciudades: Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla, que están muy lejos de ser, hoy, los territorios altamente peligrosos de un par de décadas atrás. Ahora bien, si alguien cree que esos éxitos de Naranjo fueron labor sólo de un hombre, se equivoca rotundamente.
Para empezar, Naranjo asumió su responsabilidad en el contexto de dos hechos clave: la implementación del plan Colombia impulsado por Estados Unidos y el inicio del gobierno de Álvaro Uribe, que acabó con cualquier posibilidad de negociación tanto con las FARC como con los grupos del crimen organizado. Y lo hizo en un contexto de profundas transformaciones legales e institucionales para poder sacar adelante esos proyectos.
Algunos ejemplos: la participación de Estados Unidos en el combate al crimen organizado y a las FARC en Colombia tiene, por supuesto, marcos legales definidos, pero es una participación abierta y pública, con bases militares, asesores, equipo terrestre y aéreo y participación en las decisiones que se adoptan en los distintos frentes. Me ha tocado visitar Colombia, invitado por el Departamento de Estado de la Unión Americana (ver los capítulos iniciales del libro De los Maras a los Zetas, (Grijalbo 2006) y toda esa cooperación es pública y socialmente aceptada. En ese contexto, se realizó una reforma del sistema de justicia que en dos años pasó del sistema tradicional al sistema de justicia oral. Aquí llevamos cuatro años y nadie sabe cuándo se concluirá el proceso, si es que concluye. El general Naranjo era el jefe de una policía única, con mando obviamente único en el país. Una policía militarizada que respondía a su jefe y al Presidente de la República y en ese carácter opera en todo Colombia. Los gobiernos locales tienen una estrecha dependencia del gobierno central (la administración colombiana está profundamente centralizada) en todos los ámbitos, particularmente en el de seguridad interior y nacional. No existe, como lo entendemos en México, el fuero de los legisladores ni tampoco de los funcionarios federales o jueces: si son acusados con fundamento de determinados delitos, sobre todo los relacionados con la delincuencia organizada, inmediatamente pierden el cargo y deben someterse a proceso. Durante la gestión de Naranjo son innumerables los legisladores, por ejemplo, que han sido procesados por haber tenido relación con grupos criminales, con las FARC o, sobre todo, con los paramilitares.
Se podrían señalar muchas otras características que hacen muy diferente la forma en la que política e institucionalmente funciona Colombia para enfrentar la delincuencia organizada y la forma en la que está preparado México. Paradójicamente, Colombia estaba mucho peor que nosotros hace poco más de una década, la diferencia es que ellos sí realizaron todas las reformas estructurales en diversos terrenos, entre ellos el de la seguridad, que nosotros no hicimos. Cuando alguien asegura que el gobierno mexicano se lanzó a la lucha contra el crimen organizado sin estar preparado, tendría que observar el ejemplo colombiano, que estaba mucho menos preparado que el Estado mexicano para esa lucha. Pero ellos sí hicieron la tarea.
No creo que la llegada de Naranjo a México, como asesor, sea una mala idea, y tampoco es la solución a los problemas. Naranjo, por ejemplo, es un hombre cercanísimo a Genaro García Luna y las propuestas de Genaro son muy similares a las que presentará Naranjo. Tampoco creo que sea una forma de injerencia extranjera (¿qué fue entonces la asesoría, inútil por cierto, pero costosa: cuatro millones de dólares, de Rudolph Giuliani?) ni de una forma de desconfiar de nuestros militares y marinos. Pero de lo que no me cabe duda es que lo que pueda asesorar Naranjo será inútil, si no se toman las mismas medidas de fondo que le permitieron concluir con éxito su gestión en Colombia.

De Naturaleza Política
Tres campañas… tres presencias
Enrique Aranda
EXCÉLSIOR

La influencia del jefe del Ejecutivo se hace cada vez más intensa en la campaña de Josefina Vázquez Mota.
En la última recta ya de la carrera presidencial, resulta oportuno destacar la participación en ella de presencias protagónicas que, lejos de los reflectores —y, obvio, de las alfombras rojas—, definen contenidos, tiempos y movimientos y, de manera especialmente cuidada, la orientación política última de las mismas y que, en el supuesto de resultar ganador(a) su candidato(a) habrán de jugar un papel definitorio en la formación y accionar de la próxima administración sexenal.
Ahí por ejemplo, y aun reconociendo que nadie permanece (físicamente) tan lejos como él de las campañas, está Carlos Salinas de Gortari, cuya presencia e influencia —directa o indirecta— en el entorno físico e imaginario del priista Enrique Peña Nieto es apenas negable, si de impugnar al puntero en las encuestas se trata y, más, cuando se evidencian los innegables lazos existentes entre la proclamada “socialdemocracia” (a la mexicana) acuñada y promovida por aquél, y la tecnocrática propuesta del “Estado eficaz” que constituye la mejor oferta y columna vertebral de la campaña del mexiquense.
Más allá, en el frente de las izquierdas, la más elemental pesquisa permite ubicar al hombre del DIA, el ex priista y ex jefe del DDF Víctor Manuel Camacho Solís, como un permanentemente operador non del tabasqueño (ex priista como él) Andrés Manuel López Obrador, que ha permitido mutar desde las echeverristas posturas del “nacionalismo revolucionario” al ridículo e intragable modelo de la “república amorosa” primero y, ya en las últimas semanas, a un amasijo de propuestas que, sin otro aglutinante que el voluntarismo del ex jefe de Gobierno, van del radicalismo del castrismo y del chavismo a una mala copia de una aceptable socialdemocracia rodriguezapaterista apenas reconocible.
En la esquina del partido en el gobierno y su candidata Josefina Vázquez Mota, aunque sólo de manera evidente y sin duda dominante en las últimas semanas, particularmente tras el golpe de timón (que nadie acabó de percibir) primero y, luego, tras el segundo debate en Guadalajara, la presencia e influencia del jefe del Ejecutivo se hace cada vez más intensa en una campaña resultado de la evolución de un panismo al que se escatima su identidad doctrinal “socialcristiana”, herencia de Efraín González Luna, en aras de dar forma a un pragmático programa de corte “socialtecnócrata”.
Tres campañas, pues, con tres propuestas y, particularmente, tres gurús…
Asteriscos
Continúa, al paso de los días, la acumulación de evidencias contra el supuesto apartidismo del movimiento #YoSoy132. Ahí está, como botón de muestra, el destacado activismo de la morenísima María Luisa Alcalde Luján, hija de Bertha Luján, la ex contralora del gobierno capitalino, y de Arturo Alcalde Justiniani, líder del Sindicato de Trabajadores —¡adivinó usted!— de la Universidad Iberoamericana. ¡Y lo que falta..!
Veámonos aquí el viernes, con otro asunto De naturaleza política.

Bitacora del Director
1 de julio: la esperanza desmedida
Pascal Beltrán del Río
EXCÉLSIOR

Ahí vamos de nuevo. En dos semanas, como cada seis años, depositaremos el voto por el hombre o la mujer que, creamos —porque la propaganda política no nos deja opción—, puede sacar al país del atolladero en que nos metió la persona por la que votamos la vez anterior para sacarnos del otro atolladero.
Digo que la propaganda no nos deja otra opción porque entre los millones de spots con que nos han bombardeado día y noche, o en las decenas de millones de carteles que tapizan nuestras calles, no hay un solo reconocimiento de lo que la experiencia nos muestra como obvio: lo que el próximo Presidente de la República pueda hacer en beneficio de la mayoría es sumamente limitado.
No soy nihilista, estimado lector, pero tampoco desmemoriado. Es cierto que hemos ampliado, como sociedad, la gama de las alternativas políticas. Antes de 1988, la oposición en México era simplemente testimonial. Y el sistema político era tan perverso que, incluso con candidato único, como sucedió en 1976, éste logró 16.7 millones de sufragios a su favor, casi 70% de quienes se encontraban entonces inscritos para votar.
Eso ha cambiado drásticamente. Desde 2000 gobierna otro partido político; la posibilidad de alternancia es real. Hoy nuestra democracia tiene un grado de incertidumbre respecto de quién ganará la próxima elección presidencial. Y todo eso es bueno.
Sin embargo, persiste una esperanza desmedida de que el Presidente de la República tiene la capacidad, por sí mismo, de conducir al país a un estadio superior de desarrollo, de acabar con la desigualdad social, de desaparecer la violencia criminal.
Por desgracia no hemos superado esa noción —perfeccionada en el autoritarismo, y que seguramente se remonta a nuestros orígenes como nación— de que el Presidente, el Primer Mandatario, el Tlatoani, nos guiará hacia la tierra prometida, como hizo Tezcacóatl con las tribus que migraron desde Aztlán.
Yo no sé quién va a ganar la elección del próximo domingo 1 de julio. En lo personal, me da lo mismo, pues mi trabajo como periodista será esencialmente igual si el Presidente se apellida López Obrador, Peña Nieto o Vázquez Mota.
Lo que sí sé —y no porque sea adivino, sino que la historia resulta una gran guía— es que poner nuestra confianza en un hombre o una mujer para resolver los problemas que tenemos como sociedad, o, más aún, abrazar las oportunidades que nos da el mundo global y que hemos desperdiciado en los últimos años, es simple fe sin sustento.
No me impresionan los actuales candidatos a la Presidencia, aunque tampoco cometería la mezquindad de decir que no les encuentro atributo alguno. Los cuatro aspirantes tienen méritos, pero el tamaño de los problemas los rebasa si todo lo que ofrecen es su talento y su propia visión.
Y ahí es donde los mexicanos hemos de reconocer que nos estancamos en la construcción de la democracia. Creamos, con muchos esfuerzos y recursos públicos, una arena electoral de piso parejo que garantiza que cualquiera de las tres grandes fuerzas políticas puede ganar la Presidencia y otros cargos importantes, como gubernaturas, o una mayoría en el Congreso.
Sin embargo, desde 1996, ¿qué adiciones revolucionarias hemos hecho a nuestra vida democrática?
Quizá aquí usted diga ¿cuáles hacen falta? Yo veo una que me parece muy importante: no hemos hecho nada por hacer florecer las organizaciones de la sociedad civil, indispensables para la conducción de los temas de interés público.
No sé si ha sido por el temor de los partidos de perder el monopolio que tienen en su relación con la sociedad: atender los problemas cotidianos de la gente de un modo chantajista, intercambiando soluciones a menudo temporales (el caso de las inundaciones es muy ilustrativo) por votos.
En la reciente Cumbre Ciudadana, convocada por decenas de organizaciones de la sociedad civil, quedó de manifiesto que éstas no cuentan con el marco legal ni el apoyo fiscal para desarrollarse. No debe sorprendernos que México tengo un número ínfimo de estas organizaciones respecto de otros países.
¿De qué otra forma pueden organizarse los ciudadanos para resolver problemas sociales y comunitarios sin pasar por el filtro de los partidos políticos y convertirse en clientela? Es cierto, en el Distrito Federal los comités vecinales deciden la aplicación de una partida pequeña del presupuesto, pero este tipo de derechos sigue siendo sumamente limitado a nivel nacional.
Nuestro sistema de gobierno dejó de ser dominado por un partido único y mutó en una partidocracia. Se amplió el número de miembros del club, pero nada más. Uno de los candidatos presidenciales, Andrés Manuel López Obrador, pide que no se le compare con sus competidores, pero ¿acaso él no utilizó su parte de las enormes prerrogativas que reciben los partidos políticos para sus campañas electorales? ¿No son todos los candidatos integrantes del mismo sistema monopolizado por la clase política?
No se trata de tirar a la basura lo que hemos construido como sociedad, sino reconocer que la casa ya quedó chica a nuestras necesidades y que hay que ponerle rápidamente otro piso.
Participar en la vida democrática no puede ser ir a votar cada seis años pensando que si gana nuestro candidato el país dejará atrás sus miserias y si pierde, se irá por el caño.
Incluso lo que tenemos está muy mal aprovechado. Sin duda, será más importante lo que ocurra en el Congreso los próximos años que lo que suceda en Los Pinos. Pero ¿cuántos se ocupan de la elección legislativa, a cuántos les interesa?
En el próximo trienio, nuestros representantes en la Cámara de Diputados y el Senado tendrán en sus manos la posibilidad de rediseñar un marco constitucional que mantiene al país anclado en una serie de mitos mientras otros países avanzan rápidamente en la pista global. Cuando uno viaja a Asia, es fácil darse cuenta de lo poco que importa lo acontecido hace 50 años, mientras que en México seguimos atorados en los tabúes de la Conquista.
Tenemos un marco legal anacrónico, lleno de parches. Y hace mucho que carecemos de una visión global.
No hemos sido capaces de responder las preguntas fundamentales que tiene que hacerse cualquier país que quiera ser competitivo hoy en día: ¿Qué le vamos a vender al mundo en diez, 20, 30 años? ¿Cuál es nuestra ventaja frente a otras naciones?
Esas no son cuestiones que puedan recaer en manos de un solo individuo, por mucha fe que tengamos en él o en ella y por mucho poder formal que tenga. Deben ser ambiciones colectivas, construidas con base en la mayoría más grande posible. Son retos que tenemos que resolver como país, y, en este momento, el mejor lugar para hacerlo es el Congreso.
Lo digo aunque sé muy bien que no tenemos, de lejos, la mejor calidad de representación política. No debe sorprender a nadie que los legisladores cuenten con uno de los niveles más bajos de popularidad en México, y esto deriva, en mi opinión, de que la ciudadanía no percibe que sus intereses estén bien representados.
Ese es el paradigma que hay que cambiar, pero no lo vamos a lograr si permitimos que domine la desmemoria sexenal: la creencia renovada de que el próximo Presidente de la República es el partero del renacimiento de la nación.
Vea lo que prometen los candidatos en sus spots: uno pone su autógrafo en una bolsa de papel estrasa y con eso garantiza el éxito de un negocio, como si a partir del 1 de diciembre le bastara al dueño simplemente con levantar la cortina; otro afirma que creará siete millones de empleos, como si no supiéramos que éstos dependen de las inversiones y que éstas no llegan si existe un clima de desconfianza.
Por eso, vote por quien quiera el 1 de julio, pero hágalo pensando que el próximo Presidente, por sí solo, únicamente puede hacer más mal que bien.
Si realmente quiere que cambie lo que estorba al desarrollo del país e impide un mayor equilibrio social, entonces participe, infórmese, discuta, comprométase. De entrada, exija a los legisladores que no se desestimule fiscalmente a las organizaciones de la sociedad civil, y que aprueben las reformas que México necesita para competir globalmente.
Téngalo por seguro: el mundo no nos va a esperar mientras le llega la iluminación al próximo Presidente.

Astillero
•    EPN, silla vacía
•    Voto útil e indecisos
•    ¿A 12 puntos?
•    Sólo por Internet
Julio Hernández López

Para beneficio concreto de su interés electoral hizo bien Enrique Peña Nieto en no asistir al debate entre candidatos presidenciales que auspició anoche el movimiento denominado 132 (y del cual por razones de tiempo no se dará cuenta aquí, aunque en www.astillero.tv hay una reseña disponible). Casi nada tendría por ganar y mucho por perder, si se toma en cuenta que el entorno del priísta asume como realidad imbatible las tendencias de encuestas de opinión que le muestran como virtual ganador del primero de julio al que solamente hay que preservar de incidentes y sorpresas como las que podrían haber sucedido en la sesión realizada ayer sólo entre tres de los aspirantes (que en realidad sólo eran dos: López Obrador y Vázquez Mota, con el personero de Elba Esther Gordillo dedicado a buscar acomodo con quien resulte ganador).
El propio ex gobernador del estado de México mencionó mediante una carta a los organizadores del debate que no encontraba condiciones de imparcialidad y de neutralidad entre quienes previamente se habían definido como opositores abiertos a su candidatura presidencial, pero que les deseaba que continuaran contribuyendo al fortalecimiento de la democracia. Peña Nieto habló desde Hermosillo, donde se reunió con familiares de niños muertos en la guardería ABC, en un acto pensado en función de mostrar presente en una causa noble al vituperado por estar ausente de un debate organizado por jóvenes. En la reunión de salvamento de la imagen del mexiquense éste pronunció palabras de elogio para el sonorense Manlio Fabio Beltrones, quien coordina las campañas del PRI para diputados federales (con la vista puesta en dirigir la bancada de su partido y los trabajos generales de San Lázaro) y cuya larga experiencia en los claroscuros de la política le va colocando en las angustiadas cercanías del peñanietismo hasta hace poco dominadas solamente por los seguidores incondicionales del candidato presidencial.
Aun cuando faltó el puntero, según todas las encuestas de opinión publicadas en medios de comunicación importantes, el movimiento 132 había conseguido hasta ayer un logro notable, al colocarse como instancia confiable de polémica entre tres de los cuatro aspirantes presidenciales y, así, ayudar a la sustancial definición del voto de los indecisos y del sufragio calificado de útil.
Tan valioso es el aporte del movimiento mencionado en la reconducción del tramo final electoral que justamente por ello se ha desatado una campaña de difamaciones y confusión que busca dividir a dirigentes y bases, y descalificarlos ante los ciudadanos en ruta de sufragar. La más difundida de esas maniobras tiene como partícipe de una conversación telefónica, que supuestamente devela patrocinios y manipulaciones, a Manuel Cossío Ramos, quien forma parte del grupo místico-político que en México dirige Emiliano Salinas Occelli, hijo del ex presidente de la República, y cuyas tretas de infiltración y manipulación en movimientos sociales ya habían sido reveladas en esta columna a propósito de Julián LeBarón, el personaje de las batallas encabezadas por Javier Sicilia que ha sido movido por el mencionado gurú junior (bit.ly/K1FO5s).
El arribo de López Obrador a la polémica entre tres tuvo como marco de referencia la más reciente encuesta del diario Reforma, que lo sitúa en una condición muy desventajosa, casi definitoria si esas cifras fueran ciertas: a 12 días de las elecciones, la distancia entre Peña Nieto y el tabasqueño sería de 12 puntos, en un repunte notabilísimo del mexiquense, al que 19 días atrás el mismo diario había colocado en situación de peligro, casi un empate técnico pues, conforme a lo referido el 31 de mayo, el priísta tenía 38 por ciento de intención de voto frente a 34 por ciento del perredista, que a la vez había dejado a la panista en un 23 por ciento.
Al 19 de junio, sin embargo, y ya tomando en cuenta los efectos del segundo debate, celebrado en Guadalajara, Reforma eleva a Peña Nieto (42 por ciento), degrada a AMLO (30 por ciento) y mantiene estancada a Josefina Vázquez Mota (24 por ciento), quien sube un punto al igual que el filopeñista Gabriel Quadri. De esa manera, el diario propiedad de regiomontanos se empareja con las tendencias registradas por los demás medios de comunicación. López Obrador, que había convalidado los ejercicios de Reforma al celebrar la ocasión anterior en que le beneficiaron, ahora prefirió especular sobre algún error y sostuvo que él va arriba en las preferencias ciudadanas.
Justamente el papel de los medios de comunicación en el actual proceso electoral fue uno de los temas programados para su abordaje en el debate mencionado. A pesar de lo periodísticamente atractivo que resultaría para el público de las grandes televisoras ver a tres de los candidatos presidenciales enfrentarse a un juvenil escrutinio sin acartonamiento como el sucedido en los anteriores debates organizados por el IFE, esas empresas prefirieron relegarlo a sus portales de Internet, clasificándolo así como algo marginal y experimental. Los organizadores, por cierto, a la hora de cerrar esta columna, habían impedido que los equipos de Televisa y Milenio Televisión hicieran conexiones para transmitir por la web el mencionado encuentro de candidatos, canalizándolos, en una irónica demostración del futuro que les espera a las televisoras tradicionales, hacia Youtube, de donde deberían tomar señal pública.
Astillas
Chente Fox sentenció ayer que el arroz peñanietista ya se había cocido. Lo dijo con el aire ufano de quien sabe preservados sus privilegios y garantizada su impunidad… Cuando menos Calderón consiguió con la onerosa reunión del G-20 que Francois Hollande, el nuevo presidente de Francia, le recordara que está pendiente el asunto de Florence Cassez… El gobierno de Ecuador tiene frente a sí la solicitud de asilo presentada por Julian Assange, el fundador de Wikileaks que es perseguido judicialmente en un lance que tiene visos de venganza y amedrentamiento, no de auténtica justicia… Y, mientras siguen llegando a esta columna denuncias en detalle de anomalías en el proceso electoral, ¡hasta mañana!

Clase Política
•    Narro ante la OEA
Miguel Ángel Rivera

La educación es un bien social liberador de los seres humanos. De hecho, en el mundo contemporáneo se recomienda que cubra al menos a todos los niños y jóvenes hasta los 16 años. Para los seres humanos, la educación resulta en más años de vida y mayor calidad en los mismos, en el terreno individual genera prosperidad y en el colectivo progreso, afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro Robles.
En una conferencia ante la OEA, el titular de la máxima casa de estudios de México señaló la necesidad de mejorar el sistema educativo nacional y, en general, de todos los países de menor desarrollo, pues está lejano de los niveles de excelencia de las naciones más avanzadas, donde el conocimiento es usado para crear nuevos productos y servicios, al igual que para diversificar la producción.
La cosecha
Luego de la firma de un convenio de colaboración entre el TEPJF y el IFE, magistrados y consejeros electorales volvieron a dar seguridad de que se respetará y se hará valer el voto de los ciudadanos. El presidente del tribunal, José Alejandro Luna Ramos, señaló que a 12 días de la elección la ciudadanía puede confiar en la actuación de las autoridades electorales.
Las organizaciones empresariales de Michoacán calificaron de positivo el encuentro del pasado fin de semana del gobernador del estado, Fausto Vallejo Figueroa, y su antecesor y ahora senador, Leonel Godoy Rangel, para revisar asuntos relacionados con la estabilidad económica, política y social de Michoacán, en particular la deuda pública estatal, que asciende a casi 40 mil millones de pesos. El titular del Ejecutivo estatal reiteró que su gobierno está abierto al diálogo.
El PRI es un partido con historia y con gran compromiso con México, afirmó Emilio Gamboa Patrón, secretario general de la CNOP, durante una gira de trabajo por Chiapas, donde acompañó al candidato de PRI-PVEM a gobernador del estado, Manuel Velasco Coello, quien se ubica en primer sitio en las encuestas. Gamboa recordó que el PRI ha demostrado responsabilidad, ya que ha sido el partido que ha impulsado y creado las instituciones de nuestro país.
La reforma laboral que propone el PRI no está enterrada. Está más viva y vigente que nunca, porque es un proyecto tan noble que le puede dar al país la posibilidad de generar más empleos y crear más certidumbre a inversionistas en una época tan difícil, afirmó el vicecoordinador del grupo parlamentario priísta en la Cámara de Diputados, José Ramón Martel, al anticipar que inclusive se prevé un periodo extraordinario para aprobarla.
En medios políticos de Tamaulipas se comenta que el PAN no ha podido aprovechar las acusaciones contra ex gobernadores priístas debido a problemas internos y a denuncias que también alcanzan a algunos de sus cuadros, como su candidato al Senado Francisco Javier García Cabeza de Vaca, a quien se le atribuyen actos de corrupción como presidente municipal de Reynosa.