El secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, expresó hoy su molestia contra la policÃa belga a la que acusó de “secuestrar†durante nueve horas a obispos de ese paÃs durante un allanamiento por indagación de pederastia clerical.
“No existen precedentes, ni siquiera en los regÃmenes comunistas de antigua experienciaâ€, señaló el “número dos†de la Sede Apostólica en declaraciones a la prensa tras un congreso en Roma, al referirse a un episodio que podrÃa desatar una crisis diplomática.
“Es un hecho inaudito y grave. Más allá de la condena de la pedofilia, la irrupción y el secuestro de obispos por nueve horas, sin comer ni beber, no son unos niñosâ€, protestó el cardenal.
La mañana del pasado jueves, unos 30 uniformados ingresaron a la sede de la arquidiócesis de Malinas-Bruselas, al norte de la capital belga, donde se encontraban reunidos todos los miembros de la conferencia episcopal del paÃs que fueron interrogados uno a uno.
De acuerdo al vocero de los prelados, Eric de Beukelaer, los policÃas explicaron únicamente que el allanamiento estaba relacionado con una investigación sobre pederastia clerical. Los teléfonos móviles de los presentes fueron decomisados.
Al mismo tiempo el ex arzobispo primado de Bélgica, Godfried Danneels, quien posee pasaporte diplomático del Vaticano, fue convocado por los investigadores y su domicilio fue registrado.
A raÃz del episodio, la Sede Apostólica convocó al embajador belga, Charles Ghislain, para expresarle “vivo estuporâ€, “indignaciónâ€, “temor†y “pena†por la forma en que se llevó a cabo el allanamiento, en el cual habrÃan sido profanadas las tumbas de dos cardenales.
La Iglesia católica en Bélgica afronta una crisis sin precedente a causa de las numerosas denuncias de abusos sexuales contra menores que han salido la luz en los últimos meses.
El caso más clamoroso corresponde al ex obispo de Brujas, Roger Vangheluwe, quien renunció a su puesto el 23 de abril pasado tras confesar repetidos ataques contra uno de sus sobrinos desde que era sacerdote, incluso después de recibir la dignidad episcopal
























