La Prensa Británica condena a una Inglaterra “inepta”.

Parecía que el tiempo había retrocedido 44 años, tal como sucedió en la final de Inglaterra 1966 precisamente entre la Selección Inglesa y Alemania, un gol fantasma apareció, pero esta vez no le dio el empate momentáneo a los de Fabio Capello, a la inversa de lo ocurrido cuando ganaron el título Mundial en su propio territorio.

Alemania eliminó a Inglaterra del Mundial con una goleada que entrará en la historia de la Copa del Mundo no sólo por su resultado (4-1) sino por el gol clamoroso que el árbitro le negó a Frank Lampard.

Ofensiva a ultranza, derroche físico, goles abundantes, posibilidades de anotación de ambos lados, disparos que pegaron en los postes y si algo podía faltar en este espectáculo, el gol fantasma.

Los hombres de Fabio Capello decidieron tomárselo con más calma, moviendo el balón sin recurrir a los pelotazos frontales en busca de Rooney, mientras los alemanes cargaban el juego por la banda derecha con centros de Lahm y Müller en dirección a Klose y Podolski.

Alemania parecía el débil en este encuentro, era dominado en los primeros minutos; sin embargo, un error en la zaga inglesa abrió el camino para sus rivales. Un despeje del arquero Manuel Neuer, en el minuto 20, permitió que el balón botara en el área grande de los inglese, sin embrago el esférico no llegó John Terry, lo que aprovechó Miroslav Klose, quien se quitó con fuerza física a Matt Upson y sólo empujó a la salida del arquero para sumar su segundo gol en Sudáfrica.

El mismo Klose tuvo otra oportunidad para marcar, pero David James atajó el mano a mano tras una gran jugada entre Mueller y Khedira.

El gol cambio el dominio del encuentro, ahora los teutones eran los que tomaban la iniciativa. En el 32′, Müller volvió a aparecer por la banda derecha, como siempre lo hizo durante el encuentro, y centró para Podolski, quien en principio parecía que tenía problemas en el control del balón, sin embargo, con poco ángulo sacó disparo potente para vencer al portero James.

De inmediato apareció la respuesta inglesa, cuando Steven Gerard centró para Upson, quien se levantó cuan largo es y dio un testarazo que se coló a las mallas alemanas.

Alemania recibía una lejana compensación por el gol fantasma que, 44 años antes, el inglés Geoff Hurst le marcó en la prórroga de la final de 1966, cuando Inglaterra ganó en Wembley su único título.

El duelo quedó empañado por una falla arbitral ya que un tiro de Frank Lampard a los 38′ picó, tras pegar en el travesaño, dentro de la zona de gol, pero el silbante Jorge Larrionda no decretó el gol ante la frustración y el coraje de los británicos. y hubiera sido el empate a dos goles.

Los alemanes aprovecharon de mejor manera sus oportunidades de marcar y su juego de despliegue físico, potencia y verticalidad.

Con los ingleses tirados hacia adelante en busca del emparejamiento, los teutones dieron una cátedra de cómo jugar al contragolpe. Por esa vía incrementaron la ventaja con goles de Thomas Müller a los minutos 66 y 70 y adiós Inglaterra y sus sueños de ser campeón.

Reflejo de lo que fue la escuadra inglesa en este Mundial es su estrella Wayne Rooney, quien se marchó de este campeonato sin haber anotado y sin pesar en la ofensiva para su equipo.

La prensa es dura con la Selección Inglesa.

Los diarios británicos se prodigaban el lunes en su condena al equipo de fútbol de Inglaterra tras ser eliminado del Mundial el domingo al perder 4-1 con Alemania en los octavos de final del Mundial en Bloemfontein.

Los titulares criticaban tanto a los jugadores como al técnico, Fabio Capello, y les responsabilizaban de su eliminación.

“Decepcionasteis a vuestro país” era la portada del popular diario The Sun que dedicó sus nueve primeras páginas a la derrota de Inglaterra.

La contraportada dijo “Ha llegado la hora Fab”, pidiendo la dimisión del italiano Fabio Capello.

Incluso el “gol” de Frank Lampard en el primer tiempo, que no fue concedido pese a que el balón superó bastante la línea de gol cuando el marcador estaba 2-1 no fue una excusa.

“Una parodia de Lampard no puede ocultar los defectos de Inglaterra”, dijo el Daily Telegraph mientras que la reacción del Daily Mail fue. “Una horrible Inglaterra no tiene excusa”.