Holanda no se metÃa a la final desde Argentina 78.
El Equipo charrúa lucho hasta el final pero ya no le alcanzo el tiempo.
La selección holandesa de futbol puso esta noche fin de manera por demás clara y brillante a una ausencia de 32 años de la gran final de la Copa del Mundo tras vencer a su similar uruguayo al que venció 3-2 ante más de 60 mil personas en el estadio Green Point de este urbe porteña.
Sin jugar el “futbol total†de la “Naranja Mecánica†de la década de los setenta del siglo pasado, los holandeses desplegaron una demostración de orden, efectividad y contundencia ante un once uruguayo que en el primer tiempo del juego compitió y en el segundo ya no pudo mantener el paso.
Goles de su capitán Giovanni Van Bronckhorst (18), Wesley Sneidjer (69) y Arjen Robben (73) completaron la tercia trágica sobre los uruguayos y sobre todo el continente americano que en los “charrúas†tenÃa su última esperanza en este torneo que ahora corresponderá a Europa.
Por Uruguay, otro gran gol de larga distancia de su baluarte Diego Forlán empató momentáneamente el encuentro a los 41 de juego.
Maximiliano Pereira cerró la cuenta a los 90.
Con ausencias, como ocurrió esta noche, o sin ellas, incluida la de Luis Suárez, dio la impresión que el equipo de Oscar Washington Tabárez poco podrÃa haber hecho ante los holandeses que son candidatos y más que serios para, por fin llevarse el trofeo a Amsterdam.
Aunque el partido inició sin dominio claro, con peloteo en el medio terreno que no dejaba ver o advertir gran cosa, los holandeses poco a poco fueron encerrando a los uruguayos en su propio terreno de juego, cerrándole salidas, tocando la pelota inteligentemente y reteniéndola más tiempo.
Poco a poco, los acercamientos a la meta de Fernando Muslera fueron dándose, hasta que a los 18 minutos, el capitán Giovanni Van Bronckhorst vio un orificio en la cobertura americana y se animó, con fe, para soltar un tirazo que, matemático, horadó la meta uruguaya para el primer gol.
Luego de ello, con más confianza fueron hacia el frente ante un Uruguay que parecÃa estar aplicando el esquema de partidos previos de aguardar un ligero exceso de confianza para lanzarse al contraataque y hacer daño.
Finalmente, eso no sucedió.
Conscientes de que o arriesgaban o morÃan, los uruguayos se fueron con precauciones, pero sin renunciar, hacia al frente y hallaron su recompensa a los 41 cuando ante la dificultad de jugar dentro del área naranja, Diego Forlán, como lo hizo contra Sudáfrica o Ghana, lanzó un bombazo desde fuera del área.
La pelota alcanzó a ser tocada por el guardameta Maarten Stekeleemburg, pero paró su trayecto dentro de la cabaña para poner de nuevo en el partido de forma espectacular a los americanos.
Para el segundo tiempo, ambos equipos salieron decididos a ir por la victoria en situación anÃmica similar, pero el peso holandés poco a poco se fue imponiendo.
Un aviso de Diego Forlán a los 66 puso en breve apuro a la meta de Stekeleemburg, quien lanzándose a su derecha alcanzó a evitar el peligro.
Un minuto después, los tulipanes replicaron con dos tiros a la meta charrúa que tampoco fue violada.
A los 69, Wesley Sneider en una jugada circunstancial, disparó a unos metros de la meta uruguaya, pero un rozón de Maximiliano Pereira desvió la trayectoria de la pelota que terminó internándose en la meta sudamericana.
No se reponÃan aún los celestes, cuando a los 73, Dirk Kuyt mandó desde el sector izquierdo un centro perfecto a la mitad del área, donde Arjen Robben levantándose por los aires, superó a la zaga charrúa para clavar el 3-1.
ParecÃa que aún venÃa más, pero no fue asÃ, y con mil sufrimientos, los uruguayos evitaron lo que pudo ser una goleada escandalosa y sobreponiéndose a su circunstancia, no dejaron de luchar.
Su recompensa llegó al final del partido, hacia los 90, cuando en un disparo desde fuera de área, Pereira añadió un estéril, pero bravÃo segundo gol a la cuenta uruguaya que ya no pudo pesar en el marcador, ni en el resultado, y tampoco evitar la eliminación de su paÃs y de todo un continente.
Los holandeses, que desde Argentina 1978 no jugaban una final, enfrentarán este domingo en el estadio Soccer City de Johannesburgo al ganador del partido que sostendrán mañana en Durban Alemania y España.
El árbitro del partido fue el uzbeco Ravshan Irmatov, que tuvo un buen desempeño, apretando a los jugadores cuando se requirió y facilitando la fluidez del partido.

























