Uruguay y Alemania volverán a verse las caras hoy en un Mundial, 40 años después del enfrentamiento en México 1970, y en la misma circunstancia en busca del tercer puesto en una lid del orbe.

El juego entre suramericanos y europeos será en la ciudad surafricana de Port Elizabeth, y tendrá de juez principal al mexicano Benito Archundia, secundado en las líneas por su compatriota el Marvin Torrentera y el canadiense Héctor Vergara.

En aquella ocasión los germanos se llevaron el bronce tras derrotar por 1-0 a los charrúas, que este sábado tendrán su revancha en busca del último lugar del podio, algo nunca logrado en la historia de las Copas del Mundo.

Por la celeste alinearon en tierra azteca Mazurkiewicz; Ubiña, Ancheta, Matosas y Mujica; Maneiro (Sandoval) Cortés, Montero Castillo y Cubilla; Fontes (Espárrago) y Morales.

Los teutones jugaron con Wolter; Schnellinger (Lorenz), Vogts, Patzke y Fichtel; Weber, Overath, Seeler; Held, Müller, Libuda (Löhr).

El gol del encuentro lo marcó Overath de cabeza a los 27 minutos del encuentro.

Este sábado ambas escuadras volverán a enfrentarse y el actual reglamento de la FIFA señala que la selección ganadora del tercer puesto recibirá 50 medallas de bronce y un diploma.

El premio quizás suene a consuelo, pero para Uruguay sería una buena oportunidad para aumentar su historia en estas lides y lograr una posición desconocida ya que acumula dos campeonatos y pareja de cuartos lugares.

Los uruguayos han desarrollado una competencia muy alabada por especialistas, técnicos, los medios de comunicación y la hinchada local.

Su DT, Oscar Washington Tabárez, recibió el crédito de una encuesta de la revista Don Balón, que lo colocó como el preparador con más mérito de la justa.

La estrella del equipo, el delantero Diego Forlán, por su parte, figura entre los 10 candidatos de la FIFA a ser nominado como Mejor Jugador del Torneo