SIGNOS Y SEÑALES

Amalia García ya como gobernadora electa nunca se pudo de acuerdo con el gobernador saliente para crear una comisión de enlace, incluso siendo ambos del mismo partido, para iniciar el proceso de transición, lo cual dificultó que la misma fuera “suave”, armónica y basada en la confianza.

Esto era común en el pasado, en 1986 cuando fui Secretario de Finanzas,  lo único que me dio mi antecesor, eso sí con mucha cortesía, fue un ejemplar de la Ley de Ingresos y ocurría que empleados de esa Secretaría me buscaban para darme información confidencial. Cuando entregué fue diferente, trabajamos desde año antes en la entrega y se creó una comisión de enlace, con la gente del Gobernador entrante..

A nivel federal a veces el presidente electo colocaba a algunos de sus cuadros en el Gabinete saliente, principalmente en los asuntos económicos,  y cuando gano Vicente Fox, se integró con presupuesto federal una Comisión para la transición, que permitió que por lo menos en el área fiscal y financiera, el Gobierno entrante pudiera participar en las negociaciones del Paquete Fiscal y adelantar sus proyectos. Así por ejemplo en diciembre de 2006 se decidió casi duplicar el PAFEF, ante las peticiones de las entidades federativas para crear otro Fondo para compensar los déficit financieros de las entidades federativas y se pudieron resolver problemas que de no haber existido esa Comisión, no se hubieran previsto.

Lo anterior viene a cuento porque a más tardar en septiembre entrega la Secretaría de Hacienda el Paquete Fiscal 2011 al Congreso de la Unión, esto es la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos. Dado lo limitado del porcentaje participable de los impuestos concurrentes, la mayor parte del presupuesto estatal se destina al mantenimiento de su estructura de gobierno, a las transferencias y subsidios a educación, salud y la parte que corresponde a los municipios, si les queda algo es para cubrir parte de los pari passus y para inversión prácticamente no queda nada, por lo que los procesos de negociación con el Gobierno Federal y el Congreso de las propuestas estatales con la contraparte federal, están en marcha, por lo que sería sano que las comisiones de enlace empezaran a trabajar conjuntamente.

Hay un asunto que faltó modificar con las reformas que tienden a homologar los procesos electorales, que es unificar la distancia entre el día de las elecciones y la toma de posesión de los nuevos gobernadores,  que hoy es  muy diversa. Por ejemplo Jorge Herrera Caldera toma posesión en septiembre, lo mismo que Miguel Alonso en Zacatecas Gabino Cue en Oaxaca en diciembre, al igual que Aguascalientes y Veracruz, el Gobernador Torre Cantú de Tamaulipas en enero, Moreno Valle en febrero e  Hidalgo hasta abril de 2011!!!.

Lo anterior viene a cuento porque esta semana en Oaxaca, Gabino Cue dio a conocer a los integrantes de su oficina de enlace para la transición y planeación del nuevo gobierno, con una agenda temática que considera aspectos como el déficit de la educación básica o el Presupuesto Federal 2011, sin embargo el Gobernador saliente mencionó que integrará su comisión hasta noviembre,  igual que en Puebla, cuando el arroz presupuestal ya se coció.

Son muchas las reformas que se necesitan en Estados como Oaxaca,  colocado en los últimos lugares de pobreza, desigualdad, competitividad, clima de negocios, seguridad jurídica, eficiencia, etcétera. Reformas que van desde redimensionar la administración pública, centralizar la obra pública en una sola dependencia, resolver el problema del financiamiento de la educación básica, hasta la integración del catastro y el registro público de la propiedad en una sola instancia, mejorar la transparencia, instrumentar el presupuesto base resultados, normar la transición, etcétera.

En algunas entidades la transición será tersa, como es el caso de Tamaulipas y Durango, donde los gobernadores electos han hablado de consolidar los logros de las administraciones de los Hernández, Eugenio e Ismael, que efectivamente los han tenido. Conozco un poco más los de Tamaulipas, cuyo saldo es el de un buen Gobierno, igual será en Chihuahua, pero en otros, particularmente en donde hubo alternancia –quizás en Aguascalientes y Zacatecas no- será más compleja, sobre todo donde no existe o existe poca comunicación entre los gobiernos que salen y entran.