SIGNOS Y SEÑALES.

-La realidad fiscal que reciben
-Oaxaca e Hidalgo en los últimos lugares
-Que hacer para avanzar

Una realidad que tendrán que reconocer los nuevos gobernadores, es el de la extrema dependencia que tienen respecto a las transferencias federales, las No Condicionadas que son las Participaciones fundamentalmente el Fondo General con el 20% de la recaudación participable (RFP)  y las Condicionadas, esto es las Aportaciones, dentro de las que destacan las de educación, salud, seguridad y combate a la pobreza.

Aunque de naturaleza distinta, las primeras son recursos propios, (son la contraparte de cederle al Gobierno Federal el uso de sus potestades concurrentes) que se usan para el gasto normal de un Gobierno, esto es el gasto corriente, los subsidios, las participaciones a municipios, el pago del servicio de la deuda pública y de los PPS, y si alcanza (generalmente no) para los pari passus   y son fiscalizados por los congresos locales. Las segundas son gasto federal desconcentrado y condicionado, fiscalizado por  la ASF.

Ya he comentado lo limitada que es la compensación por la cesión del uso de facultades, apenas el 17% a los estados y el 5.2% a los municipios, lo cual afecta a las entidades productoras y limita sus posibilidades para hacer frente a las contingencias, como es el caso que hoy vemos de Nuevo León. De ahí en la importancia de que se incremente el porcentaje como ya lo han presentado el diputado Moreira de Coahuila y  el Senador Mejía de Nayarit.

En cuanto a la recaudación de ingresos propios hay grandes diferencias entre las entidades federativas,
Si hacemos 100 la recaudación del impuesto predial y los derechos de agua a nivel nacional, de acuerdo a datos de las cuentas públicas estatales de 2008, el DF participa con el 20%, Nuevo León con el 6.9%, EDOMEX 10.8%, Puebla con 2.6%, Veracruz 4.4%, Hidalgo 1.8 % y Oaxaca 1 %

 En la estructura, esto es la relación entre ingresos propios versus ingresos totales en 2000-2008, podemos observar mejor el grado de dependencia de cada entidad federativa. La mayor aportación es la del DF con el 43 % del total, cifra inferior por ciento a su promedio histórico que era más o menos 50-50.

Veamos los contrastes: Chihuahua 16%, Nuevo León 15.4%, BC 13%. En un rango medio, EDOMEX 7.6, Sinaloa 8%. Y en la escala más baja, los estados con mayor marginalidad y más frágil estructura económica: Puebla 4.8%, Veracruz, 4.7%, Oaxaca 3.5%, Guerrero 3% e Hidalgo 2.9%. Durango (medio) 5.8% en el promedio, pero Jorge Herrera lo dejó ya en 6.4% el último año.

Un rubro adicional de ingresos para las entidades es la Colaboración Administrativa, donde se incluye la recaudación de tenencia, ISAN, hidrocarburos y fiscalización) el DF ha cobrado en el mismo periodo un promedio de 22%, EDOMEX 9%, Tamaulipas el 3.1%, Puebla 3.6%, Chiapas 1.9%, Hidalgo 1.1%, Oaxaca el 1% y Tlaxcala el 0.4%.

Obviamente donde los contrastes se maximizan es en la recaudación per-cápita. El otro dato relevante lo vemos por ejemplo en la recaudación de predial, donde una entidad como la mía, Oaxaca, apenas cobra el 0.56% del total de la recaudación nacional.

En suma se trata de destacar que  los nuevos gobiernos se enfrentarán a la obligación, difícil de evadir, de mejorar la recaudación de ingresos propios, haciendo más eficiente la administración tributaria local, para lo cual hay opciones relativamente sencillas, mejorar sus propias leyes fiscales locales, haciendo eficiente y transparente el ejercicio del gasto público con observadores ciudadanos y revisar todos los compromisos financieros  y fiscales que reciban.

De entrada no tendrán excedentes petroleros, las participaciones ya muestran signos de agotamiento a junio de 2010, los recursos de tenencia desaparecerán a más tardar en 2012 y los de hidrocarburos en 2011. Los pari passus no desaparecen ni se reducen. Hay insuficiencias de gasto público, reducido además por los compromisos financieros y en muchos casos elevado número de burócratas o duplicación de funciones como los diferentes frentes de obra pública.

La realidad es un desafío, pero con el apoyo ciudadano y buenos gobiernos, además de una mejor coordinación intergubernamental con el Gobierno Federal y los municipios, se logrará superar.