El Gobierno de Estados Unidos autorizó este lunes a BP a que mantenga cerrado el pozo de petróleo averiado en el Golfo de México durante 24 horas más para realizar pruebas, a pesar de que expertos detectaron posibles filtraciones en el fondo del mar circundante.
El almirante Thad Allen, encargado de la administración de Barack Obama para poner punto final al peor desastre medioambiental en la historia de Estados Unidos, adoptó la decisión tras mantener conversaciones con cientÃficos del Gobierno Federal y autoridades de BP sobre una filtración junto al pozo y rastros de metano.
“Autorizo a BP a continuar estas pruebas integrales por 24 horas más y reitero nuestra firme posición de que este examen sólo puede seguir adelante si continúan realizando un a rigurosa vigilancia para detectar cualquier signo de que las pruebas estén empeorando la situación en su conjunto”, indicó Allen en un comunicado.
El anuncio de la semana pasada de que BP detuvo el flujo de crudo con un nuevo embudo, incrementó la esperanza de que finalmente la pesadilla que viven las comunidades costeras desde hace tres meses llegue a su fin.
Pero las señales de alerta se encendieron el domingo, tras la aparición de burbujas en el sitio, a pesar de que BP dijo que no creÃa que fuesen provocados por hidrocarburos, una combinación de hidrógeno y carbono que se genera naturalmente en el petróleo crudo.
Mientras que Allen descartó la retirada inmediata del nuevo tapón, que logró parar el flujo por primera vez desde abril, ordenó a BP tener listo un plan de emergencia ante su posible reapertura.
En una carta al director de BP el domingo, dijo que la compañÃa británica debÃa informar al Gobierno antes de cuatro horas de la existencia de filtraciones cuando sean detectadas e incrementó la preocupación sobre los “Ãndices de presión”.
“Mientras estamos satisfechos porque no hay crudo emanando al Golfo de México, queremos tomar todas las decisiones apropiadas en ese sentido por ello es importante que todas las decisiones se basen en la ciencia”, sostuvo Allen. “En última instancia, debemos asegurar que no existan daños irreversibles que provoquen un derrame incontrolado de numerosos puntos en el fondo del mar”.
El jefe de operaciones de BP, Doug Suttles, indicó que la presión del pozo comenzaba a subir lentamente según lo esperado y destacó “signos alentadores” que permitirÃan que la nueva capa permanezca hasta que los pozos alternativos sean perforados. “En dos localizaciones diferentes hemos apreciado algunas burbujas. No es algo frecuente. Es evidente que examinemos todo muy de cerca, por lo que estamos vigilando eso especialmente”, dijo Suttles.
Los residentes en el Golfo, que han visto como el crudo tamizó el paisaje de la costa, afectando la economÃa local desde la explosión de la plataforma, en abril, reaccionaron con cautela ante la noticia de que una nueva capa estaba controlando el derrame de crudo.
Las mediciones de la presión realizadas una vez colocado el embudo han crecido sostenidamente desde el comienzo de las pruebas el jueves en la boca del pozo, que llega hasta cuatro kilómetros de profundidad bajo el suelo marino.
El desempeño del embudo y su mecanismo de sellado es observado por medio de datos sÃsmicos, del sonar y de imágenes tomadas por robots en las oscuras profundidades del Golfo de México. Con esos datos, los expertos intentan identificar posibles escapes de gas o de crudo en las formaciones rocosas del suelo del Golfo, a 1.500 metros bajo el nivel del mar.
Allen no especificó qué tipo de “filtraciones” o “anomalÃas” encontraron estas pruebas pero advirtió: “En última instancia, debemos asegurarnos de que no hay daños irreversibles que puedan causar un vertido sin control en numerosos puntos en el fondo del mar.”
BP agregó este lunes que los 3.950 millones de euros que lleva desembolsados debido al derrame incluyen el pago de 67.500 indemnizaciones que suman 207 millones de dólares. El montante total incluye los gastos de contención y limpieza del petróleo, la perforación de pozos de derivación, garantÃas brindadas a los Estados con costa en el Golfo y dinero pagado al Gobierno Federal de Estados Unidos, indicó BP en el comunicado.

























