Si el consumo de cigarros origina pérdidas por 500 mil millones de dólares a la economÃa mundial y si en México existen 14 millones de fumadores, el impuesto al tabaco, en caso de aprobarse, representarÃa 22 mil millones de pesos y tales recursos deberán orientarse a un fondo para tratar las adicciones y las enfermedades derivadas del mismo, pero también a campañas de educación y conscientización.
El diputado Carlos Humberto Quintana MartÃnez, quien declaró lo anterior, expuso que si los legisladores federales aprueban esa reforma pendiente, que es la del impuesto al tabaco en México, los consumidores pagarÃan 10 pesos más por cajetilla; sin embargo, habrá que utilizar esos recursos en el rubro de la salud, principalmente a la atención de las enfermedades provocadas por el cigarro, que por cierto son de alto riesgo.
No obstante, consideró que si bien es cierto que es importante que con los recursos obtenidos a través del mencionado impuesto se atiendan necesidades de salud, también resulta fundamental que se utilice otra parte en la prevención de la adicción del tabaco, ya que resulta preocupante el Ãndice de mexicanos que fuman con los consecuentes riesgos.
Recordó que de acuerdo con datos del presidente de la Comisión de Salud en el Senado, Ernesto Saro, dicho impuesto cuenta con la aceptación de los mexicanos, pues según sondeos, el 70 por ciento de las personas mayores de 18 años no fuma. El 30 por ciento fuma, pero el 70 por ciento estarÃa a favor del impuesto al tabaco.
De igual manera, el diputado Carlos Quintana MartÃnez dijo que las estimaciones señalan que con dicho impuesto se recaudarÃan 22 mil millones de pesos, cantidad que innegablemente, al emplearse en los fines señalados, repercutirÃa positivamente en la salud de los mexicanos y en avanzar en la lucha contra las adicciones.
AsÃ, destacó el hecho de que una de las preocupaciones es que los mexicanos más jóvenes empiezan a fumar, quienes de acuerdo con estudios, tienen 13 veces más posibilidades de desarrollar adicciones hacia sustancias ilegales.
Por último, insistió en la importancia de multiplicar las campañas y los programas de prevención, sobre todo encauzadas a los jóvenes mexicanos.

























