SIGNOS Y SEÑALES.

Al excelente alcalde de Tuxtla Gutierrez, Jaime Valls.

Esta semana el Gobierno del DF organizó un interesante foro sobre la Capitalidad, con las ciudades de Buenos Aires, Washington y  Río de Janeiro, volviendo a resaltar el tema del injusto trato fiscal al DF, asunto agravado a partir de las reformas hechas a la Ley de Coordinación Fiscal para 2008, con un costo para el DF que ya alcanzó en sólo este tiempo los 7 mil millones de pesos, siendo el caso de Tabasco más dramático aún, pero otro día regreso con los tabasqueños y su crisis fiscal.

 Las autoridades fiscales del DF, ante el impacto previsible de esas reformas, que hoy tienen como factor básico para la distribución de participaciones a la población, presentaron una Controversia Constitucional, cuando apenas se preveía una reducción los primeros años de 3 mil millones, hoy ya van 7 mil, y las causas de la Controversia se ven más justas. En su momento el Gobernador de Sonora, por ejemplo, apoyó esta Iniciativa del DF y apelaba a la capacidad política  para resolverla federalistamente, sin embargo nunca fue escuchado.
El perito de la Corte da razones a la Controversia, pero la respuesta oficial fue a medias, omitiendo “la ponderación por población” de la primera parte de sus reformas y señalando al DF que la adhesión al SNCF es voluntaria, o sea que “si no te gusta sabes dónde está la salida”, o sea la descoordinación. Ya lo dijo el Gobernador de Sinaloa, “ si yo cobrara mi IVA y mi ISR tendría más de lo que recibo de participaciones”… más claro que el agua!

 Hace unos meses, a poco de haber tomado posesión los nuevos jefes delegacionales, incluido Demetrio Sodi, plantearon la descoordinación del DF, a la luz del inequitativo trato fiscal a la Ciudad, que por supuesto aporta mucho más de lo que recibe: su PIB es del 21.5%, demeritado por un manejo estadístico poco confiable que le quita de golpe cuatro puntos.
 Además de que es la entidad que más recursos fiscales aporta a la Federación, sólo recibe el 12% de las mismas. Según datos presentados por Mario Delgado, su buen Secretario de Finanzas, la recaudación generada en el DF por impuestos concurrentes, llamados federales, es casi de tres quintas partes de la recaudación total (55%) y los ingresos recibidos son por participaciones 12.1 %, aportaciones (Ramo 33) 1.9% y actos de coordinación (incluida la recaudación de tenencia) 14.4%.

Además y esto es cierto, el DF es dice Delgado con datos actualizados, “la única entidad del País, cuyos ingresos locales son mayores que sus ingresos de origen federal”, 53.5 %  y 46.5 %.

Sin ninguna justificación, no recibe recursos del FAIS, cuya pérdida acumulada es de otros 7 mil millones de pesos, bueno hasta Gabriela Cuevas ha dicho que es injusto y por supuesto los Delegados e incluso personajes, como  la Senadora María de los Ángeles Moreno, han manifestado su molestia por esta situación. Ya alguna vez los funcionarios fiscales estatales en conjunto respaldaron al DF en su petición.
La cuestión es que el asunto cada vez está más vivo y los ministros tendrán que tomar una decisión, pero ojo, sin los temores de que si dan la razón al DF, se “colapsaría el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal”, sucedería todo lo contrario.
En el Gobierno del DF ha habido prudencia, ante la “invitación a la descoordinación”, por solidaridad con las otras entidades y porque si lo hiciera tendría que recurrir a los impuestos concurrentes como el ISR o el IVA, con un fuerte impacto sobre las actividades económica y finalmente se le tendría que buscar para una coordinación.

Finalmente el DF señaló que el Costo de la Capitalidad estimado es alto, de casi 14 mil millones de pesos, más o menos 10 % de su Presupuesto y se dieron ejemplos de mecanismos de compensación en otros países como Brasil, Alemania, Rusia y Australia.
¿Que pide el DF?

Aumentar sus facultades tributarias, capacidad para determinar su endeudamiento, apoyo federal para el desarrollo de grandes obras de infraestructura, compensar la exención del predial contemplada en el 115 C0onstitucional, Jurisdicción para el AICM y las Centrales de Autobuses, en suma “derechos políticos iguales al resto de las entidades federativas y plenos derechos económicos como Capital de la República”.
Ojo, no se trata de quitarle recursos a los estados, se trata de que la cobija crezca, aumentando el porcentaje de la recaudación participable, porque el 17 % actual es injusto e injustificable y por supuesto nada federalista.