El futbolista Salvador Cabañas, su esposa y su cuñado fueron a Tribunales para declarar.

Cabañas; su esposa, María Lorgia Mena; y su cuñado, Amancio Rojas Fernández, fueron convocados por el juez Pedro Mayor Martínez, a pedido de la justicia mexicana, para prestar declaración indagatoria sobre el incidente ocurrido el pasado 25 de enero en el Bar Bar, cuando recibió un disparo en la cabeza.

El futbolista arribó a la sede judicial con una fuerte custodia y fue asediado por los periodistas. Sin embargo, no realizó declaraciones antes de ingresar al despacho del magistrado, donde lo aguardaban cuatro fiscales mexicanos.

INCERTIDUMBRE. Los médicos que han tratado al delantero dijeron en varias ocasiones que difícilmente Cabañas pueda recordar lo ocurrido el 25 de enero, a pesar de que se encontraría en condiciones de declarar.

Es más, durante los primeros días luego de recuperarse, el jugador quedó sorprendido cuando le comentaron el motivo real de por qué estaba hospitalizado.

Las autoridades mexicanas todavía no capturaron a José Jorge JJ Balderas, supuesto autor del disparo que siguió aparentemente a una discusión sobre fútbol en un baño de la discoteca, aunque sí detuvo a su acompañante.

Balderas supuestamente trabaja para el narcotraficante Édgar La Barbie Valdez Villarreal, uno de los hombres más buscados por México y Estados Unidos y señalado como uno de los responsables de la ola de violencia que afecta al país latinoamericano.