La Autoridad de Desastres de Pakistán ha confirmado la muerte de más de 1.300 personas a causa de las inundaciones que se han producido en este paÃs asiático, si bien algunas fuentes oficiales hablan de entre 1.500 y 1.600, según informa la cadena estadounidense CNN.
Además, 1.588 personas han resultado heridas, según los datos de la Autoridad de Desastres, que indican que las lluvias y las inundaciones han ocasionado daños en 722.000 viviendas. Un total de 55 helicópteros y 621 barcos del Ejército paquistanà están participando en las labores de rescate, en las que se ha encontrado con vida a 352.291 personas.
Las inundaciones, que han afectado a unos catorce millones de personas, comenzaron en el noroeste del paÃs, pero ahora han llegado a lugares tan al sur como la ciudad de Karachi. Para muchas zonas del sur de Pakistán, lo peor está por llegar, ya que, según el Departamento Meteorológico nacional, “en Kotri, en la provincia de Sindh, el rÃo Indo probablemente va a alcanzar un nivel excepcionalmente alto”.
Según el coordinador de las actividades humanitarias de la ONU en Pakistán, Martin Mogwanja, la asistencia que ha ofrecido hasta ahora Naciones Unidas “ha aliviado el sufrimiento” de los damnificados, pero “hay que ampliar las operaciones de ayuda”. La ONU va a poner en marcha este miércoles un plan inicial de respuesta a la situación de emergencia en Pakistán dotado con 400 millones de dólares.
ZARDARI, CRITICADO
El presidente paquistanÃ, Asif Ali Zardari, ha sido muy criticado por haber estado de viaje en el extranjero mientras su paÃs se enfrentaba a las peores inundaciones que sufre desde hace varias décadas. Sin embargo, se ha defendido asegurando que ha ayudado a centrar la atención internacional en la difÃcil situación de los damnificados.
En un artÃculo de opinión publicado por el ‘Wall Street Journal’, el presidente explica que ha utilizado sus visitas a Francia y Reino Unido para conseguir asistencia, dinero y comida de otros paÃses para las vÃctimas paquistanÃes. “Algunos han criticado mi decisión, diciendo que demostraba mi indiferencia, pero creo que tuve que elegir lo importante antes que el simbolismo”, señala.
En este sentido, destaca que después de reunirse con el primer ministro británico, David Cameron, Reino Unido se comprometió a dar una ayuda de 24 millones de dólares. También estuvo en contacto con el Gobierno estadounidense, que ha anunciado que va a contribuir con 35 millones de dólares.
“Al volver a Pakistán, traigo resultados tangibles que a corto plazo ayudarán a las vÃctimas de las inundaciones y a largo plazo sentarán las bases de la recuperación nacional”, concluye. “PodrÃa haberme beneficiado del simbolismo polÃtico de estar en el paÃs en el momento del desastre natural, pero las personas hambrientas no pueden comer sÃmbolos. La situación exigÃa acción, y yo actué para movilizar al mundo”, insiste en el artÃculo.
Antes de las inundaciones, Zardari ya tenÃa poco apoyo entre los paquistanÃes. Según un sondeo del estadounidense Pew Research Center publicado el mes pasado, sólo uno de cada cinco ciudadanos tenÃan una buena opinión de su presidente. En cambio, su principal rival polÃtico, el ex primer ministro Nawaz Sharif, contaba con la aprobación del 71 por ciento de los encuestados.

























