Gallos Blancos terminó con 10 hombres  y los Hidrorayos siguen sin ganar

Gallos y Rayos empataron 1-1 anoche en el Estadio Victoria, donde los locales desperdiciaron el amplio dominio que consiguieron en el primer tiempo.

El duelo estuvo marcado por los errores en el arco, por una torrencial lluvia durante todo el encuentro, lo cual contribuyó a que las gradas evidenciaran aún más los asientos vacíos.

Después de estrellar 2 remates en el poste, el cuadro rojiblanco se fue adelante al minuto 26, cuando Pablo Quattrocchi evidenció las penurias que durante toda la noche pasaría la zaga queretana en jugadas a balón parado.
El argentino remató a la base del poste de Carlos Bossio, a quien de poco le sirvieron sus más de 2 metros de altura en la estirada.

Mientras los Gallos sufrían para ordenarse y evitar el segundo, la furia crecía en la mirada y los gritos de su entrenador Ángel Comizzo, expulsado por ingresar a la cancha a reclamarle al silbante.
El punto valía oro para el Necaxa, que se dedicó, ya en el segundo tiempo, a pensar exclusivamente en el resultado.
Esa limitada ambición de los rojiblancos la aprovechó el Querétaro, que al 57’ ya había estrellado, mediante Sergio Orteman, un remate en el travesaño de Óscar Pérez.

La llamada de atención se concretó y 3 minutos más tarde Héctor Altamirano puso en el ángulo un tiro que parecía centro y que así confundió al “Conejo”, quien se quedó a medio camino para despejar.

Un gran negocio significó el resultado para el Querétaro, sobre todo porque venía de sufrir una goleada de 6-0, pero además porque debió terminar con 9 hombres de no ser por la roja que le perdonaron a Bossio cuando Gandín se enfilaba a rematar, luego de una expulsión a Raúl Rico al 69’.

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