Más de 50 personas murieron este martes en un atentado suicida contra un centro de reclutamiento de soldados en Bagdad, según fuentes oficiales.

Otras cien resultaron heridas por la explosión registrada en el centro de la capital iraquí, el peor atentado en el país desde que el pasado 18 de julio murieron 39 en otro ataque suicida.

El atentado ocurrió en momentos en los que Estados Unidos se prepara para terminar sus operativos de combate a fines de este mes.

También se da en un momento de cierta incertidumbre política, ya que a cinco meses de las elecciones del 7 de marzo, los dos principales partidos suspendieron las negociones para formar gobierno.

Las fuerzas de seguridad en Irak han sido blancos atentados casi a diario. En lo que va de mes de agosto, los ataques ya se cobraron 30 vidas.