Monarcas tuvo su tercer entrenamiento de la semana, previo al encuentro ante el conjunto de Necaxa. La exigencia fue sencilla, todos debÃa correr, el doble si se perdÃa el balón y buscar la recuperación.
Para obtener mayor solidez en el juego, no se debe reglar un solo balón. Es por ello que el cuerpo técnico trabajó en la exigencia sobre sus jugadores. Pese al calor y humedad que se levantó en La Cancha Anexa, las dos horas de entrenamiento se hicieron al máximo.
No se bajan las cabezas, se busca tomar un respiro y correr hacia el balón que se acaba de perder. A lo lejos, se escuchaba la orden de Tomás Boy, quien desde cualquier posición cuidaba a detalle el accionar de sus pupilos.
Con espacios reducidos y ataque al arco, el plantel trabajó sobre la dinámica, sobre la movilidad y la marca apretada. Antes de finalizar se jugó en tres cuartos de campo con dos equipos.
Este jueves comenzará con el trabajo táctico en la Cancha Principal, donde se afinarán los detalles especÃficos para el duelo del domingo al medio dÃa.

























