En mi calidad de Senador de la República e integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, expreso mi desacuerdo con la participación del Senador Carlos Navarrete Ruiz, Coordinador de nuestro Grupo Parlamentario, en los denominados Diálogos por la Seguridad, convocados por Felipe Calderón Hinojosa.

Sus declaraciones vertidas en dicho foro, deben considerarse a título personal, ya que se hicieron sin consulta y consenso de los integrantes de nuestra fracción parlamentaria. Asimismo, su sola asistencia contraviene resolutivos adoptados en el seno del X Congreso Nacional del PRD, que puntualmente mandatan que “bajo ninguna circunstancia se reconocerá a Felipe Calderón y no habrá diálogo ni negociación con él”.

En tal sentido, considero que a casi cuatro años de instrumentación de una estrategia errada e insuficiente -que no fue consultada con la sociedad, fuerzas políticas o los poderes de la Unión- y cuyos resultados no sólo no han sido los ofrecidos, sino que han colocado al país en niveles inusitados de impunidad, inseguridad y violencia, atender a esta convocatoria, significa convalidar un juego perverso de manipulación para justificar y legitimar una política pública fallida.

La lucha contra la inseguridad, sin duda pasa por acuerdos nacionales, por el quiebre de las complicidades políticas que protegen a la delincuencia desde las más altas esferas del poder público, por una verdadera aplicación de la ley y no por “diálogos”, que no han sido pocos, que hasta la fecha han resultado completamente infructíferos.
 

Mucho ha hecho el Congreso de la Unión aprobando propuestas legislativas del Ejecutivo que, inclusive, restringen derechos humanos y libertades individuales, para que al final, al ser aplicadas, de nada hayan servido.
 

Por lo que considero debe convocarse a las y los legisladores de todos los grupos parlamentarios a construir desde el seno del Poder Legislativo una propuesta que apunte a la recuperación de nuestro país en todos los ámbitos.