Irán comenzó hoy el proceso de puesta en marcha de su primera central nuclear con fines pacíficos, la planta de Busherhr, frente a la presión de las grandes potencias, principalmente Estados Unidos.

Luego de tres décadas de interrupciones y retrasos, los ingenieros comenzaron las operaciones de carga de 165 barras de combustible en el reactor de la central, confirmó un comunicado de la Organización Iraní de Energía Atómica (OIEA).

Según medios de prensa, el inicio de esas actividades se efectuó en presencia del vicepresidente Ali Akbar Salehi, jefe del programa nuclear iraní, y de Serguei Kirienko, de la agencia nuclear rusa Rostom, que dirigió la construcción de la planta.

“Pese a las presiones, las sanciones y las privaciones impuestas por las naciones occidentales, presenciamos las actividades nucleares pacíficas de Irán a través del lanzamiento de la central eléctrica de Busherhr”, dijo Salehi a los medios.

“Este es el símbolo de la heroica resistencia y determinación de la nación iraní para alcanzar sus objetivos”, agregó el funcionario, quien también recordó que la construcción de la central superó numerosos altibajos.

La República Islámica está sometida a seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, cuatro de ellas acompañadas de sanciones, por su programa nuclear y su rechazo a renunciar al enriquecimiento de uranio, recordaron medios de prensa.

La operación de carga de combustible finalizará el 5 de septiembre y se requerirán dos meses para que el reactor alcance una potencia del 50 por ciento de generación y sea posible conectarlo a la red eléctrica nacional.