El presidente Felipe Calderón condenó este jueves, enérgicamente la masacre en la que perdieron la vida 72 personas, presuntos centroamericanos y sudamericanos, cuyos cadáveres fueron encontrados en el  estado de Tamaulipas.
En una declaración emitida por la residencia oficial de Los Pinos, el mandatario mexicano expresó sus condolencias y solidaridad a los familiares de las vÃctimas, asà como a la del elemento de la armada que perdió su vida en los hechos.
Agregó que estos sucesos se dan en el entorno de una lucha violenta entre el Cártel del Golfo y la banda criminal de Los Zetas.
Calderón explicó que el crimen organizado está recurriendo a la extorsión y al secuestro de emigrantes como mecanismo de financiamiento y de reclutamiento, debido a que están enfrentando una situación muy adversa para abastecerse de recursos y de personas, debido a la acción del Estado contra esa actividad ilegal.
Recordó que la localización de los cadáveres fue el resultado de operaciones realizadas por la Armada de México en las inmediaciones de San Fernando, Tamaulipas.
El presidente confirmó que la CancillerÃa contactó a las Embajadas y Consulados de El Salvador, Honduras, Ecuador y Brasil para que colaboren en la identificación de las vÃctimas y determinar su lugar de origen.
























